domingo, 13 de abril de 2014
LOS TERMINALES ... POR FIN !!!
LOS TERMINALES ... POR FIN !!!
La semana que recién termina, ha sido generosa para los chiclayanos en dos temas puntuales: el Terminal Marítimo de Lambayeque (TML), que se construirá en Puerto Eten y el Terminal Terrestre Interprovincial de Pasajeros (TTP). Uno, tendrá sin duda, trascendencia nacional y el otro, permitirá ver realizado un viejo anhelo de los chiclayanos, el cual ordenará el caótico tránsito vehicular que ha calcutizado nuestra ciudad.
El TML, tiene varias décadas de espera. Estudios de profesionales locales y de empresas extranjeras, nunca llegaron a buen puerto por intereses políticos o escasez de recursos económicos. Hubo, sin embargo, quienes no bajaron la guardia, para que este anhelo lambayecano se hiciera realidad. El Colegio de Ingenieros del Perú- Consejo Departamental de Lambayeque, fue sin duda la institución que no permitió que la vela se apagara. Sus distintos decanos, siempre estuvieron atentos para que la lucha por lograr el objetivo, contara con mentes y brazos nuevos, contagiados en la esperanza de hacerlo realidad.
Rescato algunos nombres de aquellos chiclayanos, que con su empeño, sacrificio y perseverancia, hicieron que no nos olvidáramos del TML. En los viejos tiempos el Ing. Carlos Baca Alcántara, acérrimo defensor del Proyecto. Quién sabe, uno de los hombres que más conoce de la historia, de los trabajos y de la importancia que Lambayeque cuente con su puerto sobre el Pacífico. Otro, sin duda, es el actual alcalde de Puerto Eten, Jaime Contreras Rivas, una especie de Quijote en los años actuales, que con vehemencia y tenacidad, defendió el Proyecto. Más todavía, cuando concretada la creación de la Autoridad Portuaria Regional, empezaron a circular voces contrarias a la ubicación tradicional.
Contreras no dudo en enfrentarse abiertamente al presidente regional, Humberto Acuña, cuando éste, deslizó la posibilidad que hubiese un lugar mejor que Eten para construir el Terminal. El alcalde de Olmos, Willy Serrato, llegó a decir que “el Terminal debe estar instalado en el mar de Mórrope, pues si se construye un tren que una Piura y Lambayeque, se acortarían distancias con relación a Eten”. El “chino” Contreras no demoró en responderle al olmano: “no sabe lo que dice. Su ignorancia, lo hace ser atrevido”. Serrato no volvió a hablar.
Pero, a Jaime Contreras, no le sirvió de nada el haber defendido con tanto ardor al Proyecto. De nada le valió haberse enfrentado a un marino de apellido Boyle, presidente de la Autoridad Portuaria Nacional, que era más terco que un boyarín, para negar la creación de las autoridades regionales. La presencia de Humberto Acuña, y la salida de Boyle, permitieron la creación de la Autoridad Portuaria Regional de Lambayeque, pero a Contreras lo ningunearon de una manera escandalosa. Formado el Directorio, el alcalde de Chiclayo, Roberto Torres, le negó la posibilidad que Contreras sea director y dijo: “yo soy, aunque de terminales marítimos, sepa tanto como de economía astronómica.”
Contreras, sin embargo, siguió dando la lucha. No estuvo de acuerdo que se gastaran tres millones de soles en la elaboración del Plan Director, “¿para qué? si los estudios que hicieron los alemanes siguen vigentes. El mar sigue siendo el mismo”, dijo en varios círculos el alcalde etenano. Y fue más allá. Se contactó con una empresa holandesa, dedicada a la construcción de terminales marítimos y los convenció que debían invertir en Puerto Eten. Los holandeses se convencieron y a pesar que en una visita al Gobierno Regional, no fueron bien tratados por el Vicepresidente Horna Santa Cruz, ellos al parecer han seguido observando el desarrollo de los trabajo por el Plan Director.
En los días pasados, se pronunció el presidente Acuña: “el Terminal se construirá en jurisdicción de Puerto Eten. Y punto”. No es que vaya a construirse sobre la base del actual muelle. Con seguridad, será al sur de la Planta de Petroperú. Pero, lo importante es que los estudios del consorcio español, que ha trabajado el Plan Director, ya lo decidieron y entonces ahora empezará una nueva etapa, tal como lo ha dicho Jorge Nakazaki Servigón, actual jefe de la APR: “En Junio tendremos toda la documentación del Plan Director y entonces empezaremos el trabajo sobre qué tipo de terminal marítimo queremos”. Claro, pues dada la ubicación, el TML, puede ser multifuncional, es decir, para despachos mineros, agrícolas, de contenedores, de pasajeros etc.
Pero el asunto es que por fin, lo del Terminal Marítimo de Lambayeque ha comenzado a ser realidad y en el futuro, no muy lejano, será otro aporte importante para el desarrollo de nuestra Región. Ojalá que lo trabajemos como si fuera un Acuerdo Regional, es decir, sea quien sea, el que llegue al gobierno el próximo año, respete lo hecho y más aun, apoye decididamente los avances. Ojalá.
En el 2002, estando en función de Alcalde, logramos, gracias a un Decreto de Urgencia, que diera el gobierno del presidente Valentín Paniagua, que Pro Inversión nos apoyara en nuestra intención de construir el Terrapuerto de Chiclayo. Se formó una CEPRI y luego de varios meses de trabajo, que incluyeron, exposiciones, debates, informes, se terminó el expediente técnico y se hizo la licitación. El terreno donde se iba a realizar la obra, no estaba ubicado en Chacupe, sino sobre la Vía de Evitamiento, a la altura del SENATI. Yo pedí que fuera en territorio netamente de la MPCH, con la finalidad de evitar cualquier conflicto que se pudiera generar en el futuro con las municipalidades de Pimentel y La Victoria.
La buena pro la obtuvo Consorcio Terrapuerto Chiclayo, uno de cuyos socios, era Cruz del Sur, una de las empresas de transportes más serias del país. Iban a invertir 4 millones de dólares y en un plazo de 8 a 9 meses, el Terrapuerto empezaría a funcionar otorgando a la MPCH el 7 % del ingreso bruto diario que generaran las operaciones. El Consorcio iba a traer un operador brasileño, para que administrara el de Chiclayo. Tenían más de 40 terminales bajo su control en Brasil, así que se aseguraban un buen control y el municipio un ingreso interesante, sin que se hubiese tenido que invertir un solo céntimo.
Sin embargo, al llegar a la alcaldía, el autodenominado “patán” Castillo Chirinos, decidió tirar todo al tacho de basura. Convencido, seguramente por experiencia personal, que yo había recibido una comisión por el ganador de la licitación, decidió no reconocer la misma. Era el año 2003, a mí el Consorcio Terrapuerto Chiclayo, no me había invitado ni una gaseosa y el “patán” dijo: “a Noblecilla lo voy a hacer devolver el 5% que le han dado”. Nunca hizo algo en ese sentido contra mí, pero su resentimiento social, su envidia, su maldad, lo llevaron a impedir que Chiclayo contara con su Terrapuerto. Han pasado 11 años, la ciudad es un caos y por fin parece que, en uno de los pocos aciertos de esta gestión, Chiclayo podrá contar con su Terminal Terrestre.
Una vez más, Jorge Nakazaki Servigón, ha sido un hombre fundamental en este trabajo. El alcalde Torres lo convocó hace algún tiempo, para que presida la CEPRI. En la primera etapa, se hicieron grandes avances con un postor dispuesto a asumir la realización de la obra. Consorcio El Pino, efectuó al lado de la CEPRI, la elaboración del proyecto, para poder acogerse a una inversión público privada. Sin embargo, a Nakazaki, le quitaron el apoyo y él renunció. Se supo que, no solo le negaban infraestructura para desarrollar su trabajo, sino que no le pagaban sus emolumentos.
El proyecto quedó encarpetado y parecía que ya no se le iba a poner en vitrina. Sin embargo Torres Gonzales, reaccionó y volvió a llamar a Nakazaki, quien aceptó el cargo y declaró que lo hacía por Chiclayo. Comenzó una segunda parte que, tuvo como anécdota referencial, una sesión de Concejo, a la que fueron invitados los miembros de la CEPRI, de Pro Inversión y los inversionistas, que se quedaron impresionados por el comportamiento pendenciero de los regidores, que se insultaban y gritaban , ante la pasividad de un alcalde que, impávido, miraba el desarrollo de los acontecimientos.
A los invitados no les ofrecieron ni una silla para sentarse y tuvieron que quedarse viendo el bochornoso espectáculo que daban los munícipes. Sin embargo, las intenciones del Consorcio El Pino, siguieron adelante y lograron, en el tiempo previsto, terminar su trabajo y colocarlo en la web, para que, si había otra empresa interesada, pudiese participar. Nakazaki se fue a trabajar para consolidar otro Terminal y, en adición a sus funciones, César Regalado, Gerente Municipal, asumió el reto.
Esta semana otro Consorcio, conformado por empresarios peruanos y ecuatorianos, ha hecho su interés en participar en esta obra. Y eso es que para que todos estemos satisfechos. Va a haber competencia. Ahora lo que toca a la CEPRI municipal, es dar muestras claras de objetividad. Espero que se asesoren con Pro Inversión, de ser posible que se contraten expertos en la elaboración de contratos, que permitan asegurar transparencia y seguridad en los mismos, de tal manera que Chiclayo no se perjudique y podamos decir: “Y LOS TERMINALES….POR FIN.”
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