domingo, 12 de abril de 2015

DIEZ SOLES POR UNA HONRA

Hace algunos días, un medio de comunicación local publicó una denuncia que una ciudadana presentó en el Ministerio Público contra los Fiscales Superiores: Alejandro Lamadrid, Carmen Miranda Vidaurre y el abogado Jorge Tenorio Buitrón, este último, al parecer, sería un asesor en dicha dependencia, acusándolos de malos manejos en algunas de las licitaciones que se realizaron durante la presidencia de los dos fiscales nombrados.

No conozco a la señora Miranda, más allá de la difusión de su labor en los distintos medios de comunicación. Siempre me imaginé cómo habría sido su reacción cuando en un medio le sacaron las famosas fotos bailando con el actual Gobernador, siendo que éste tenía la condición de procesado en algunos casos que estaban ventilándose  en alguna de sus fiscalías.

Sí conozco a Alejandro Lamadrid Ubillús. Sé de su hombría de bien, de su profesionalismo. Conozco su férrea voluntad para seguir capacitándose, para seguir aportando a su institución y al país, pues, es un experto en temas medio ambientales y ha escrito algunos libros al respecto. Amigos comunes me hicieron conocer su origen humilde, su paso por la Policía Nacional, los grandes esfuerzos que debió hacer para terminar sus estudios de Derecho en la UNPRG, lo excelente alumno que fue.

Alguna vez, cuando era ya Fiscal Superior, me contó que vivía en el PJ Cruz de la Esperanza y que, quien por entonces era la Fiscal Decana, Margarita Gil, le había dicho: “Doctor, mañana mismo busca usted una casa en otra zona. Donde vive,  corre un riesgo mayor y eso me preocupa”. Y tuvo que salir. Sus hijas, verdaderas joyas de su familia, se han hecho profesionales con el esfuerzo de su padre y la dedicación de la mamá.  Hay pues, como en numerosas familias chiclayanas, un ambiente donde el amor de sus integrantes conlleva a la práctica permanente de valores en todo orden de cosas.

Estimo que, tanto Lamadrid Ubillus como Miranda Vidaurre y el abogado Tenorio Buitrón, saben que su actuación como funcionarios públicos está sujeta al ojo avizor de muchas personas, algunas estrictas pero con buena intención. Y, en otros casos, con aplausos o golpecitos en la espalda, pero con el cuchillo presto para clavarlo en las primeras de cambio.

En la primera semana del pasado Marzo, una humilde mujer de 58 años de edad presentó una denuncia contra los fiscales mencionados y el asesor, acusándolos de direccionamientos en algunas licitaciones. Martha Alejandrina Alarcón Juárez, que así se llama la denunciante, se dedica a la limpieza de oficinas, como trabajadora independiente desde  hace algunos años. Entre sus clientes está el abogado  José Barrueto Pérez, quien tiene su oficina en la calle Elías Aguirre y a quien, además de limpiarle su ambiente, solía apoyarlo, llevando documentación a los juzgados y a la misma fiscalía.

Cierta mañana,  mientras se encontraba haciendo su tarea en la oficina del abogado Barrueto, éste le dijo si podía ir a limpiar la oficina del abogado  Percy Chávez, ubicada en la calle M.M. Ízaga, casi en el límite con Sáenz Peña . Martha Alejandrina aceptó el pedido y fue a efectuar la limpieza. Cuando llegó, observó la presencia de una mujer de ojos achinados, pelo lacio color marrón castaño, de estatura baja y de contextura mediana. Se dio cuenta también que el abogado Chávez trataba con familiaridad a la mujer.

En un momento, el abogado le dijo: “Doña Martha ¿qué le parece, se quiere ganar un dinerito extra para que tenga para comer?”  La mujer, quien solo tiene segundo de primaria incompleta, aceptó. Y, entonces, el hombre de leyes sacó unos documentos y le pidió que los firmara. La mujer que a las justas  sabe leer y tiene sin duda un bajo nivel de comprensión de lectura, pero no es tonta, le preguntó al abogado: “¿por qué hay tantos documentos para firmar? ¿No son cosas graves, verdad?” Chávez le dijo que no se preocupara, que eran para un trabajo, y le iba poniendo una tras otra las hojas con tal rapidez que Martha no podía leerlas.

Pero mujer al fin, lo que sí pudo ver, fueron las miradas de satisfacción del abogado y de su acompañante. “Ella se frotaba las manos mostrándose complacida”, manifestó Martha. Luego terminó de firmar y el abogado le dijo a la extraña mujer de ojos achinados: “Págale”. Entonces, cuenta Martha, que sacó de su cartera un billete de 10 soles y se lo dio. No sabía que lo que había firmado era una denuncia grave contra dos fiscales, a quienes, de entrada, los  lesionaba en su honor.

Días después, fue llamada por el abogado Barrueto. “Estaba muy molesto”, asegura la denunciante, y cuenta que le llamó la atención: “¿Por qué has firmado documentos en los que  acusas  a una Fiscal que es mi amiga?”. Y, entonces, no le quedó otra que decirle que fue el abogado Chávez quien la hizo firmar esos documentos, y luego éste le dio 10 soles como propina.

Hoy, Martha Alejandrina está arrepentida de lo que hizo, y recuerda amargamente las palabras de Chávez: “Con esto ya los fregamos”. El Ministerio Público emitió la Nota de Prensa N° 65, rechazando las imputaciones que se han hecho sobre “Direccionamiento de Licitaciones”. Como suele pasar muchas veces entre los medios, salvo el que dio cuenta de la denuncia, después de darle vuelta a la Nota, la publicó. El resto silencio.

Es de esperar que esta situación no termine, porque la denunciante ha tomado ahora otra actitud. La dignidad de una persona no se gana de la noche a la mañana. Se gana en base a esfuerzos diarios de buen comportamiento,  práctica permanente de valores, en su vida pública y privada, más todavía, si se es autoridad. Alguien debe dar cuenta por este daño.  Y ya hay, por lo menos, un par de nombres a los que se les debe interrogar, mientras se ubique a la mujer achinada, que seguramente debe estar gozando de sus minutos de gloria.

¡Qué tal mensaje! … Ahora se puede pagar DIEZ SOLES POR UNA HONRA.

sábado, 4 de abril de 2015

OPINÓLOGOS DE ESCRITORIO

Empezó a ganarle el hígado al Alcalde David Cornejo Chinguel (DCCh). Ante las cada vez más numerosas y fuertes críticas, el primer vecino de la ciudad ha optado por el menosprecio de opiniones contrarias a las suyas, sin darse cuenta, quién sabe, que lo que pretende hacer es matar al mensajero, sin importarle que el mensaje siga vigente. ¿Sin importarle? Bueno, puede ser que la soberbia lo esté ganando, y como a su antecesor, lo lleve a dispararse a los pies, convencido de que nadie se va a dar cuenta, y si fuera así, pues allí están sus esbirros mediáticos para defenderlo con injurias y soflamas, sin importarles manchar honras.

A pocos días de llegar a los 100 que pidió se le diera para la emergencia a la que sometió a la MPCh, DCCh parece agobiado por las presiones de todo tipo a la que está sometido y a la que, con algún nivel de torpeza, ha contribuido en fomentar. A pesar de que solo el 22% del electorado lo respaldó, la gran mayoría de chiclayanos queríamos que su gobierno fuese exitoso. Después de los 8 años de desgracias que permitimos se consumaran  en contra de Chiclayo y de nosotros mismos,  nadie en su sano juicio habría querido el fracaso de la gestión apepista liderada por Cornejo en la MPCh. NADIE    .

Sin embargo, lo que empezó con buenos augurios pronto se fue enturbiando. Errores en convocatorias. Diversos frentes confrontacionales abiertos, algunos innecesarios. Cornejo, es en estos momentos, un capitán de barco que no sabe dónde está el timón. Y lo que es peor, está rodeado de un grupo de marineros que lo llevan de proa a popa, de babor a estribor, porque también ellos desconocen donde está el norte.

Y, entonces aparecen los recomendados, los “ya no ya”. Los que van a ayudarlo a desterrar la cultura de la perversión. Y vuelve a equivocarse. Y vuelta a cambiar los fusibles. Y nace el desconcierto, la gente percibe que el alcalde no está seguro de lo que hace. Que no conoce. Que no tiene quién lo asesore correctamente. Y todo esto apenas con tres meses de ejercicio del poder. Cualquier escenario futurista, donde la balumba sea protagonista, es válido. Y eso tiene que preocuparnos a todos, incluyendo a Dios, a los dirigentes, al pueblo y, por supuesto, a los opinólogos, aunque sean de escritorio.

El Alcalde debe entender que Chiclayo no es de su propiedad. Que nos pertenece a todos. Que sus triunfos serán de todos y sus fracasos también. Debe entender que los que amamos a esta ciudad queremos el progreso, el orden, el bienestar común.  Cornejo nos ofreció trabajar por eso. Quién sabe lo pueda hacer, si es que, como dice el mensaje bíblico, decide ayudarse para que otros lo ayuden.

Y parece que va a hacer así. Por lo pronto, el máximo dirigente de APP en la región Lambayeque ha ido en días pasados, en su condición de Gobernador Regional, a las oficinas del Alcalde, para darle el mensaje que el Directorio de Gerentes había aprobado la cesión del Mercado del Pueblo para que lo administre la MPCh. Acuña fue acompañado de su inseparable vicegobernador Cardoso Romero, como para dar mayor fuerza a la promesa, que sabe bien el Nene, debe contar con la aprobación del Consejo Regional y no de un organismo sin poder de decisión.

Y Cornejo salió eufórico a decir que en 45 días los informales desalojados del Modelo ya estarían allí. Parece que no leyó o que no se enteró del Informe No. 06-2015-GR-LAMN/OFDNCSC-DIDC-MAYC, el mismo que se origina en un pedido de la Oficina Regional de Administración, y en donde el Ingeniero Manuel Yerrén Callacná, jefe de la Oficina de Defensa Civil, recomienda: “Por las graves afectaciones que presentan las instalaciones y por el período de vida útil que presentan, esta oficina recomienda se declare INHABITABLE dichas instalaciones”. La pregunta cae sola: ¿En mes y medio el mercado del Pueblo se volverá HABITABLE?

Otra lectura que podría obtenerse de esta visita, que no es protocolar sino oficial, aunque no se sabe si oficial del gobierno regional o de APP, puesto que en las agendas que por obligación deben publicar en la página WEB del GRL, tanto el Gobernador como el Vice, no figura ninguna visita al alcalde, y por supuesto, menos que se hayan convertido en mensajeros, salvo la nota de prensa que, prácticamente, los presenta como tales. Pero, lo cierto es que cada día se hace más visible la preocupación en el partido de la “A” de los desaciertos de la administración cornejista.

“Nosotros lo hicimos Alcalde y ahora nos da la espalda”, señalan voces apepistas, convencidas de que, lo que hasta ahora se ha visto,  resulta perjudicial para el partido y por ende para el Nene, cuyas intenciones de convertirse en el siguiente alcalde de la provincia, son cada vez más inocultables. “Sabemos que el ingeniero quiere la alcaldía, pero así como vamos, la va a ver muy difícil”. Acuña habría escuchado estos mensajes y entonces fue a ver al alcalde, con el soporte que para él resulta fundamental, de Paco Cardoso.

Haría bien el alcalde en no dar malhadadas declaraciones como las que le ha dado a la periodista Isela Vega del diario La República, que como escupitajos al cielo, le pueden caer en el rostro. Oiga y deje descansar a Dios, que ya bastantes problemas tiene en el resto del mundo como para darle constante asesoría a su gestión. Ah! y déjeme decirle que, si bien es bueno escuchar al pueblo y a los dirigentes que están en la cancha, las observaciones más certeras, las críticas más positivas, o negativas, provienen desde la tribuna y son recogidas por aquellos que usted hoy menosprecia. Sí, por los OPINÓLOGOS DE ESCRITORIO.

domingo, 29 de marzo de 2015

LOS ILEGALES

Ranjiro Nakano Osores (RNO), el “Último Samurái”, tiene, desde hace unas semanas, su “catana” en la mano. Para los que no saben, “catana” es el sable del samurái. Acaba de volver a usarlo para poner contra la pared al Gobernador Regional Humberto Acuña Peralta (HAP). El día viernes ingresó una carta al GRL, pidiéndole  al Gobernador le alcance “una copia del acto administrativo, o carta remitida por el regidor electo Guillermo Enrique Segura Díaz, de la Municipalidad Provincial de Chiclayo, de fecha cierta y recepcionada por el GRL”, que le permitió actuar por “cesión de posición” concedida por Segura Díaz, a efecto que le tome el juramento de ley  al Alcalde David Cornejo Chinguel (DCCh).

Esta situación se generó a raíz que Segura, abogado de profesión desde el 2005 y no sé si maestro universitario en alguna de las universidades del grupo Acuña Peralta,  tuvo la “iniciativa brillante” de hacer una Declaración Jurada el 5 de Marzo 2015, en donde dijo que: ”DECLARO BAJO JURAMENTO que, en mi condición de Primer Regidor de la Municipalidad Provincial de Chiclayo, el día dos de Enero del presente año, en conocimiento pleno del proceso formal de juramentación que la norma establece y luego del análisis jurídico de los alcances, VOLUNTARIAMENTE concedí al Presidente Regional de Lambayeque la posición de TOMAR JURAMENTO al  Alcalde provincial de Chiclayo en el convencimiento de que, mi presencia  en el acto de juramentación cubre el requisito de que dicho juramento fue expresado ante mi persona”.

Increíble, pero cierto. Por eso es que los abogados limeños suelen menospreciar a los nuestros. Duele decirlo, pero es así. Sino, recordemos lo que dijo el Doctor Fidel Rojas cuando se refirió a nuestros magistrados, aquella vez en que defendió a Torres Gonzáles: “no leen, no se actualizan”. Sé que a Segura no le gustan mis opiniones, menos mis críticas. Me importa un pepino. Segura tendrá que responder en su momento, y ante los niveles pertinentes, preguntas como las que hoy hago. ¿Quién o quiénes hicieron el análisis jurídico del Artículo 6, de la ley 26997, que toca el tema de la juramentación? ¿Por qué razón, causa o motivo ese análisis, si es que existe, no se le entregó por escrito al Alcalde, para que en su momento le sirva de sustento legal?

El oficio No.010-2015-MPCh/A, con el que DCCh le responde al JNE su Oficio No.779-2015-SG/JNE, motivado en el escrito presentado por Ranjiro Nakano, es sin duda un homenaje a Cantinflas. Debo aclarar que dicho documento no tiene visto bueno de nadie. O sea, conteniendo respuestas jurídicas, Cornejo, al parecer, no le pidió opinión a nadie y es más, él mismo habría preparado la respuesta y la habría escrito, pues tampoco tiene las iniciales de alguna persona, que como se estila en la empresa privada y en la pública, se hubiese encargado de tipearla.

En ese oficio, Cornejo dice lo siguiente con relación a la TOMA DE JURAMENTO: “Hecho el análisis jurídico por parte de los especialistas en la interpretación literal de la norma, se llegó a la conclusión que la juramentación ante el primer regidor no implicaba necesariamente la obligación de que éste debe TOMAR JURAMENTO”. Argumento muy parecido al que utilizó Segura en su Declaración Jurada. Cabe entonces preguntarle al alcalde: ¿Quiénes son los especialistas? ¿Cómo es eso de la interpretación literal de la norma? ¿Esa interpretación literal la han hecho especialistas? ¿Quiénes son?

¿Sabrá el Alcalde Cornejo que las palabras o frases pueden tener un sentido literal y un sentido figurado? ¿Alguien le explicó alcalde que, el “sentido literal es la interpretación al pie de la letra y el sentido figurado es una forma de decir”? Por ejemplo, la frase “se ahogó en lágrimas” se usa para decir que alguien lloró desconsoladamente. Éste es el sentido figurado. El sentido literal es interpretar la frase tal como está dicha, y entonces debemos entender que la persona ya está muerta porque se ahogó en sus propias lágrimas.

¿Cuál de ellas utilizaron sus especialistas, Alcalde?  Y, luego viene la cantinflada, cuando dice: “por el contrario, se  profundizó el análisis en temas como lo que representa el acto de juramentación y la imprecisión de las normas sobre exigencia de procedimiento, discutiéndose sobre lo que es TOMAR JURAMENTO, con lo que es JURAMENTAR ANTE”. Me imagino la discusión interpretativa de sus especialistas, jurídicos y literales, sobre algo tan simple como es lo que señala el Artículo 6 de la Ley No.26997: “EL ALCALDE JURAMENTA ANTE EL PRIMER REGIDOR, O POR AUSENCIA O IMPEDIMENTO DE ÉSTE, ANTE EL REGIDOR QUE LE SIGUE”. Alcalde, ¿necesitaba de especialistas para interpretar lo citado?

Y, ni qué decir de algunos de los puntos considerados en el rubro “DEL ANÁLISIS”, como en el punto 3, donde dice: “Que en el extremo de no haber comprendido la delegación de atribuciones aceptada por el primer regidor, se procedió, antes de iniciar el primer acto oficial (Sesión), a la ENMIENDA de cualquier omisión en la que se hubiera incurrido, en cumplimiento con lo establecido con lo establecido en el Art. 14 de la Ley 27444”.

¡Qué ricos mozos! Se refieren a la Ley de Procedimientos Administrativos Generales y en el mencionado Artículo, en su numeral 1, se puede leer: “Cuando el vicio del acto administrativo por el incumplimiento a sus elementos de validez, no sea trascendente, prevalece la conservación de alto, procediéndose a su enmienda por la propia entidad emisora”. A esto se han acogido los “ilustrados interpretes” de Cornejo Chinguel. Y hubiera sido válido, si es que no HUBIESEN MENTIDO TANTO.

En primer lugar la sesión clandestina de las 9 de la mañana del 5 de Enero 2015, no tuvo convocatoria previa, no fueron notificados todos los regidores del Concejo. No estuvieron tampoco los nueve de la mayoría. Faltaron Boris Bartra y Edwin Huancas, tal como se puede observar en al Acta de Juramentación. ¿Cómo puede entonces manifestar en su Declaración Jurada el regidor Segura que: “se procedió, minutos antes de iniciar la primera sesión de Concejo y en un acto interno con la totalidad de los regidores de mayoría, a tomar nuevamente juramento al Sr. Alcalde, esta de vez de mi parte, procediéndose de este modo a la enmienda”?

Pucha, la verdad me da pena Cornejo. ¡Cómo lo mandan al ensarte! Me pregunto: ¿será por incapacidad profesional, por ingenuidad o por intereses protervos,  que lo están mandando al despeñadero? La cultura de la perversidad en plena actividad. A simple vista, Segura habría cometido el ilícito llamado “Declaración Falsa en Proceso Administrativo”, penado con 4 años de prisión. Pero, además, Segura, Cornejo y los demás 14 regidores estarían incursos en lo que se conoce como “Falsedad Ideológica”, cuya pena  va de 4 a 8 años.

No son chiquitos, y si bien son debutantes en política, lo más elemental que deben saber es que un acto ilegal no puede generar consecuencias legales. Cornejo fue juramentado ilegalmente. Luego, él juramento a los 15 regidores. Quizás ese día no sabían de la acción ilegal, pero han pasado ya cerca de 90 días. ¿Qué ha hecho para revertir esta situación? La enmienda de Cornejo y Segura no sirve para nada, puesto que, ni siquiera tuvieron quórum calificado, ni secretario para que elabore el acta y la firme.

Se viene un “Sálvese quien pueda”. Nakano le va a exigir a HAP una respuesta. Fuentes apepistas señalan que el Nene habría dicho: “Carajo, a mí no me metan en problemas. Que vean cómo los resuelven”. Nakano sabe que, si el Nene acepta que Segura lo invitó, la denuncia por “Usurpación de Funciones” se cae de madura. ¿Se inmolará el Nene por el protegido de su hermano César? Esta semana lo sabremos. Ranjiro Nakano no va a guardar la catana, porque está convencido que los que hoy administran la MPCh son ILEGALES.

domingo, 22 de marzo de 2015

¿EN QUÉ MOMENTO SE JODIÓ EL CHINGUEL?

En 1969, Mario Vargas Llosa publicó su célebre novela “Conversación en la Catedral”. El protagonista de la obra se llamaba Santiago Zavala, y solo al empezar, se plantea una pregunta que, al parecer, hasta ahora no ha tenido respuesta: “¿En qué momento se jodió el Perú?” Me pregunto, 46 años después del origen de esa interrogante con mucho de fatalidad, si cabe el símil aplicándosela al Alcalde de Chiclayo: ¿EN QUÉ MOMENTO SE JODIÓ EL CHINGUEL?

Resulta difícil entender cómo al cabo de tres meses, faltan en realidad algunos días y más todavía para los 100 que pidió de tregua, la administración de David Cornejo Chinguel (DCCh) haya cometido tantos errores que hacen recordar a su antecesor, quien disfrutaba disparándose a los pies. Algunos dicen que DCCh, que ganó la elección solo con el 22% de respaldo popular, lo hizo porque tuvo la maquinaria de APP a su lado. Que solo no lo habría conseguido  y que por lo tanto tuvo que tragarse varios sapos, con la esperanza que ganando, él pudiera marcar la agenda.

Craso error. Como señalan algunos analistas, lo de Cornejo no fue una alianza entre un movimiento local y  un partido nacional. No. Fue, futbolísticamente hablando, un “jale”. Una contratación que le interesaba a César Acuña (CA), que sabía que no contaban con otro candidato que pudiera hacer la pelea. Y el presidente de APP, que ha llegado a donde está por su habilidad, no solo de hacer dinero, sino de convencer  a la gente que debe seguirlo, lo convenció. “¿Quieres una disculpa por una ofensa que te hice hace 20 años atrás?” le dijo CA, pues volteó, miró a Raúl Valencia y dispuso: “prepárale un homenaje. David, yo vengo para entregarte un reconocimiento. ¿Está bien?”  Y el Chinguel aceptó.

Atrás quedó la promesa hecha a Yehude Simon: “Si no es contigo, no participo en política”. Claro, pero el PHP no tenía los recursos que sí tiene APP, y era evidente que la campaña iba a ser costosa. Yehude solo ofrecía. APP ponía. Eso era más que suficiente.  Tuvo que aceptar que le impusieran al primer regidor, a quien  el Nene, nunca lo ha llevado bien, pero que es la chochera de César y éste dijo: “él va”. Y fue. Debió pelear por colocar, por ejemplo, a su abogado y amigo Alfredo Montenegro, a quien no lo querían los apepistas, ni tampoco, como dicen algunos, Humberto Acuña.

Luego DCCh, que deseaba hacer cosas novedosas y llamativas, decidió presentar a sus funcionarios de la “bendición”, aquellos que iban a luchar y vencer “la cultura de la perversión”.  Uno de ellos duró 24 horas. El segundo salió a los pocos días de asumir. El tercero se fue entre gallos y medianoche, con una estela de haber cometido algunos delitos. Y aún, cuando Avelino Ponce de León, sí,  el que se fue sin despedirse, nos engañó a todos, estos reveses y otros de personajes más desconocidos, le permitieron al exalcalde Castillo referirse a la gestión de Cornejo como “es más de los mismo”. Tendríamos que preguntarle   a qué “mismo” se refería. Si a los años del “jefe”, o a los años del “matón”, cuando bajó del cielo el Espíritu Santo, batió sus alas e incendió el Palacio Municipal.

En un exceso de autosuficiencia decidió no gestionar ante el Poder Judicial, una ampliación del plazo que se había dado para el desalojo de los informales del Mercado Modelo. Antes del 5 de Febrero del 2015, día en que vencía el tiempo que se le había otorgado a la MPCh, el alcalde ya había dispuesto que los comerciantes fueran desalojados. El regidor Boris Bartra anunció por esos días que: “el lunes 9 de febrero 2015 entre 400 a 500 comerciantes estarán trabajando en el local del Mercado del Pueblo”. Bueno, ya se acaba Marzo y de esa instalación ni la tos.

Algunas voces aseguran que la protesta pública que hizo Castillo, quien vive a un par de cuadras de dicho mercado, fue razón suficiente para que se revisara la decisión. “Quiere traer a los vendedores aquí, ¿por qué no los lleva al lado de su casa?” y al parecer, volvieron viejos temores en algunos integrantes del entorno de DCCh, y como que se retrasó el envío de los papeles de solicitud al Gobierno Regional de Lambayeque.

Y con los informales del Modelo reclamando, con los propietarios de las tiendas denunciándolo, con las quejas en tránsito que señalan que no hay cambios, que la cosa sigue igual en esa área,  con los obreros protestando por 100 soles y con otras pequeñeces sin resolver, una mañana, Cornejo, pletórico de entusiasmo y visualizando un nuevo galardón en su reiniciada vida política, nos dijo: “Voy a candidatear para ser presidente de la AMPE”. Muchos pensaron que era una broma. Pero no. La orden ya estaba dada. Vino de Trujillo y fue contundente: “Quiero que seas el presidente que me siga. No te preocupes, vas a ganar”. Increíble, pero cierto, con tantos problemas por resolver y sin embargo, aceptó.

Y el papelón en Lima, que aquí no ha tenido en la prensa la cobertura que debió tener, quién sabe porqué nadie quiere que, la esperanza que generó “el Chinguel” se termine, como que quedó al margen. Y al volver, lo de Víctor Bravo Monge, el candidato de “Batman y Robin”, que se lo presentaron como el ideal para cubrir la presidencia del Directorio de EPSEL. No se preocupó en hacer que le averigüen su hoja de vida, ahora que hay tantas fuentes de información, y una vez más pecó de ingenuo, de creyente, de buena gente e hizo suyo el sustento del candidato. Lo defendió hasta más no poder, hasta cuando dijo: “solo renuncio si el alcalde me lo pide”.

Y Cornejo no sabía qué hacer. Una semana atrás había pasado lo de Ponce de León, y ahora reventaba lo de Bravo.  Dicen que su decepción era tal que no atinaba a tomar una decisión. Se ofrecieron entonces: Miguel Ángel Bartra, Ruperto Castellanos y Segura Díaz, para ir a pedirle la renuncia.  Bravo los mandó por donde llegaron y le envío el mensaje al alcalde. DCCh no tuvo más remedio que pedirle la renuncia por escrito, y la respuesta que obtuvo fue: “renuncio, pero no por lo que están diciendo de mí, sino porque usted quiere privatizar EPSEL”. Una salida a las patadas. ¿Y “Batman y Robin?”  Bien, gracias.

Bueno, es verdad pues que Cornejo está analizando la probable intervención de la empresa privada en EPSEL. Lo malo es que, en su desesperada mortificación, ya dijo que Graña y Montero tiene el dinero para invertir, generándose una probable denuncia por colusión,  y lo que es peor, entrando al juego de gente como el Ministro de Vivienda, Milton Von Hasse, que parece un propagandista público de dicha empresa por calles y plazas. Ojalá Cornejo reflexione y cumpla con lo ofrecido en campaña.


¿Qué nos irá a decir al cabo de los 100 días? Bueno, no esperemos mucho, porque como lo ha dicho después: “necesito hasta Julio por lo menos”. Alcalde,  tómese el tiempo que quiera, pero aprenda a escuchar, a no ser soberbio. Deje a un lado sus discursos de predicador callejero y olvídese ya de la perversidad, de la bendición,  de las malhadadas acciones. Viene cometiendo errores y la prensa y la calle se las están mencionando. Sintonícelos y por un tiempo cierre los oídos a las voces que ha venido escuchando. Verá usted que pronto encontrará su propia respuesta para reflexionar sobre: “¿EN QUÉ MOMENTO SE JODIÓ EL CHINGUEL?”

sábado, 14 de marzo de 2015

LAS VICISTUDES DEL ALCALDE CORNEJO

David Cornejo Chinguel, el empresario educativo, decidió hace algún tiempo volver a la actividad política. Primero, de la mano de Yehude Simon, de quien dijo jamás se apartaría, y luego, de la mano de César Acuña, a quien perdonó  una ofensa, la cual estaba por cumplir sus bodas de plata como tal, sin que hubiera habido una disculpa que la borrara. “Quiero que seas alcalde de Chiclayo” le dijo  en un almuerzo al presidente-fundador de APP y Cornejo aceptó y luego ganó.  Y el hombre que logró convencer a un 22% del electorado, con su verborrágica oratoria, vio coronada su expectativa. No pudo ser alcalde de Trujillo, pero lo sería de Chiclayo, ciudad que lo había ayudado a crecer familiar, económica y socialmente.

Una de las primeras medidas que adoptó fue la de declarar en “emergencia” a la MPCh. Pudo haber dicho, “vamos a reorganizarla”, pero era más pomposo, rimbombante y mediático el decir EMERGENCIA. Y puso plazos. Y dijo: “denme 100 días para realizar las acciones que saquen a la MPCh de la cultura de la perversión” y entendimos que estaba pidiendo una tregua de 100 días, para que las críticas no sean incisivas, o muy cargadas a lo negativo. 100 días y luego ya tendríamos un escenario, donde el progreso y el bienestar iban a estar al alcance de los chiclayanos.

Bueno pues, no fue la opinión pública, predispuesta a darle la tregua solicitada, la que empezó a patear el tablero. Increíblemente, fueron el propio alcalde, sus consejeros y algunos regidores los que empezaron a jalar la alfombra. Ya antes de asumir, bajaban de la vitrina de los funcionarios probos, a uno de ellos, y en ejercicios de sus funciones, a otros más. Algo fallaba en las recomendaciones y el alcalde era expuesto al fuego cruzado de críticos mediáticos y opositores.

Pero, ni el desalojo de los ambulantes, ni las protestas de los trabajadores, ni los cuestionamientos en el área de tránsito, ni el desaire en el AMPE, ni las confrontaciones públicas con los directivos de Solidaridad, ni el comportamiento fuera de lugar del regidor Lara, ni el problema de su JU y RE JUramentación al cargo, ha sido tan impactante como el saber que el jefe del SATCh, mejor dicho, su creador, haya mantenido durante más de una década una función pública positiva, siendo parte de la cultura de la perversidad. Abelino Ponce de León (APdL) era un fraude profesional. “Me mintió  y no solo a mí sino a todo el pueblo de Chiclayo”, dijo un estresado Cornejo. Y lo destituyó.

Y nacieron las especulaciones.  ¿Cómo es que llega APdL al entorno del alcalde Cornejo? Pues, hay que recordar que, cuando José Barrueto llega a la alcaldía lo destituye y comienza a trabajar como asesor de gobiernos regionales y municipales. Abelino me aseguró un día que Torres González lo contrató para que elabore todo lo concerniente a la creación de la Caja Municipal, proyecto que quedó trunco porque no le pagaron. Dicen también que era profesor  universitario, llegando a serlo en una prestigiosa universidad piurana. ¿Cómo es que pudo engañar a tantos y por  tanto tiempo?

El tema  de la defraudación parece que se conoció por despechos femeninos. Según algunas versiones, una expareja del cusqueño habría dado los datos de su irregular titulación profesional. Parece también que los gruesos calificativos que solía utilizar para referirse a trabajadores del SATCh, creando muchos resentimientos, le pasaron la factura. Alguna vez me declaró: “Aquí hay muchos incompetentes y corruptos y yo no voy a permitir que esta gente crea que me pueda manejar a su gusto y antojo”. Fue cuando  se iba dando un portazo a los tres días que lo había designado en el cargo la exregidora encargada de la alcaldía.

Hoy, hay mucha gente que se pregunta cómo es que llegó a trabajar con Montenegro Dávila.  Cuentan que fue el entonces regidor de la minoría (hoy lo es de la mayoría) Segura Díaz, quien le se lo pidiera: “Eli, este hombre va a trabajar con nosotros, sería bueno que lo designes para que vaya avanzando en recomponer el SATCh”. Lo hizo de buena fe, sin dudar sobre la veracidad profesional de Ponce de León. Dicen que es una obligación de las gerencias de Recursos Humanos el hacer una investigación posterior a los documentos que entregan aquellos que ingresan a trabajar en una institución pública.   Montenegro estuvo poco tiempo y creo que tuvo hasta tres gerentes de recursos humanos, que impidieron un control.

¿Y la administración actual? Si no es por el dato de fuera, ¿cuándo se hubiera hecho el control posterior? Se dice que un periodista, alimentado por el resentimiento de una persona que trabajó en el SATCh y fue despedida, fue convencido por el alcalde cuando éste tuvo conocimiento que la  noticia – una verdadera bomba – iba a ser publicada. Se dice que Cornejo le pidió que lo dejara anunciar el fraude de Ponce de León para tener una especie de control de daños, y el periodista aceptó. Bueno, las críticas al alcalde no han sido muy duras, pero quién sabe lo que vendrá después.

Por lo pronto, el silencio de Abelino es extraño y da para muchas especulaciones. Cornejo ha dicho que, la noche del miércoles APdL fue a verlo a su casa y cuando le preguntó sobre la situación, éste le respondió: “se lo voy a decir por escrito”. ¿Qué va a decir, que no es culpable? Hombre, eso lo hubiera dicho desde el primer momento. ¿Qué si tiene título profesional? Y el documento que ha mostrado Cornejo y que dice que luego de llamar a la Universidad Villarreal, le confirmaron que no había estudiado allí, ¿cómo piensa refutarlo? No le he escuchado al alcalde decir si  está o no inscrito en el registro de Economistas. Y sería conveniente.

Cornejo mostró una copia de la página del SUNEDU, donde no aparecen ni el grado de bachiller, ni el título profesional de Ponce de León, pero eso no es argumento válido. Cuando se busca a César Nakasaki Servigón, tampoco aparece ni su grado, ni su título. Acaso, ¿debemos desconfiar que Nakazaki sea abogado? Ya es una cosa de locos. Pero bueno, algunas voces que me han llegado, como las de un alcalde muy experimentado, me dicen que, la destitución de Ponce de León ha sido muy apresurada y no se le ha respetado el debido proceso. Si bien era personal de confianza y el alcalde se la podía retirar sin darle explicaciones en cualquier momento, la crucifixión  a la que se le ha sometido le puede costar caro al alcalde.

La ley 27444, sobre Procedimientos Administrativos es muy clara. En el Artículo 4, numeral 1.9 sobre Principio de celeridad, dice claramente: ”Quienes participen en el procedimiento deben ajustar su actuación de tal modo que se dote al trámite de la máxima dinámica posible, evitando actuaciones procesales que dificulten su desenvolvimiento o constituyan meros formulismos, a fin de alcanzar una decisión en tiempo razonable, sin que ello RELEVE A LAS AUTORIDADES DEL RESPETO AL DEBIDO PROCEDIMIENTO O VULNERE EL ORDENAMIENTO”.

¿Alguien en la MPCh ha escuchado el descargo de Ponce de León? ¿Los documentos presentados por el alcalde han sido recabados de manera oficial? ¿La destitución se debió a un acto reflejo de Cornejo, o alguien se lo sugirió?  Se ha querido apagar un incendio, pero el humo con que se ha querido tapar el mismo resulta peligroso, pues de repente no permite ver que hay cenizas que pueden prenderse.


No llegamos a los 100 días y los frentes que se han abierto o le han abierto al alcalde, van creciendo, y eso no es bueno. Cornejo debe entender que una mayoría de chiclayanos no cree en él. El buscar apoyo en mercaderes de la información no le traerá resultados positivos. Esa escoria que utiliza mayormente las ondas radiales para atacar a la gente de bien, que puede o no estar de acuerdo con las decisiones del alcalde, no merece contar ni con su apoyo ni con una calculada indiferencia, que más bien confirma su respaldo. Nadie quiere, menos yo, que usted fracase. Chiclayo no merece más vejámenes, ni más atrasos, ni más perversidad. Depende de usted, mientras tanto solo puedo decir que terminen pronto “LAS VICISITUDES DEL ALCALDE CORNEJO”.

martes, 10 de marzo de 2015

EN EPSEL FALTAN TRES

A la fecha (10 de marzo 2015), el directorio de EPSEL no puede activarse, pues, de  los cinco miembros que lo componen, solo dos están vigentes. Es decir, no hay el número mínimo legal para realizar sesiones. Debemos entender entonces  que,  a  nivel de la Alta Dirección, las puertas están cerradas, aunque la realidad sea diferente pues, al parecer, Bravo Monge, quien funge de presidente, se ha tomado las cosas a pecho y no solo despacha en su oficina, sino que además intenta disponer caprichosamente que se cambie a funcionarios y se contraten a otros que él  designe.

El Directorio de EPSEL es un órgano colegiado que tiene como misión primordial, establecer las pautas de las políticas generales, que deben implementarse en la empresa, para mejorar el servicio de agua y alcantarillado que brinda. En los últimos años, esto cambió. El presidente, con el apoyo del alcalde Chiclayo, se convirtió mitad en presidente ejecutivo y mitad en ejecutor de las órdenes del alcalde chiclayano. Clara muestra de esto fueron Percy Quesquén y Roberto Torres. Quizás nunca se llegue a saber a plenitud todas las cosas ilícitas que realizaron, pero basta precisar  el tema de los emisores para darnos cuenta del trabajo en pared que realizaban.

Claro, esto no  hubiera sido posible, si los directores James Uriarte y Aníbal Barrera no se hubieran aconchavado con el “jefe” que fue quién les dio el oxígeno para que pudieran respirar hasta Diciembre pasado. Quién sabe si en la hora actual la experiencia de Uriarte, que ha sido contratado por tres meses para que asesore al directorio, lo haya llevado al inexperto Bravo a querer tomar decisiones absurdas, que motivaron el plantón de los trabajadores y que quizás, tratándose de otra persona, lo hubiesen motivado a decirle al alcalde Cornejo, su mentor y guía: “hasta aquí nomás. A mí nadie me va a humillar. Me voy por 1,400 soles, no voy a poner en riesgo, ni mi dignidad, ni mi imagen  personal”. Pero, naca la pirinaca, se guardó la lengua bajo la cerviz y siguió pa’ lante.

El abogado José del Rosario López Díaz fue presentado por el Municipio de José Leonardo Ortiz como candidato a ser director, representando a los municipios con menor cantidad de acciones. Le ganó el ingeniero Oscar Reyes Morán, propuesto por los municipios de Monsefú y La Victoria. De acuerdo al numeral 1, del inciso c) del Artículo 6 “Disposiciones para representantes de los gobiernos locales” de la Directiva No. 01-2014-OTASS/CD, que dice que serán directores “para el caso de las EPS municipales de mayor tamaño (EPSEL lo es) las dos personas que hayan logrado la máxima votación, el tercero en votación se considerará como suplente de cualquiera de los dos anteriores”. Esto se ha hecho por primera vez en EPSEL.

Por lo tanto y como la renuncia de Reyes Morán fue irrevocable y López Díaz ya ha sido juramentado, su inclusión en el directorio debería ser un hecho incuestionable. Pero no ha sido así.  Hasta hoy no lo han notificado. Bravo lo ha citado para esta semana. Pero aquí, lo que diga  el presidente es una cuestión importante, pero secundaria. El secretario de la Junta de Accionista, el ingeniero Néstor Salinas, hace un buen rato que debió convocarlo. O, ¿alguien le ha dicho que no lo haga? El 28 de febrero, en el diario La República, aparecieron declaraciones de Bravo: “se notificará sobre este hecho a López, para que asuma funciones y se integre al equipo”. ¿Qué? … ¿El abogado López Díaz vive en otro país, que todavía no lo pueden notificar?

El 25 de febrero en el diario La República, el alcalde Cornejo declaró: “aun cuando dicho concejal (se refería a Aureliano Castañeda regidor leonardino y propulsor de la candidatura de López Díaz) hizo público este caso por intereses, Reyes Morán debe renunciar”. Debemos entender que, en un afán puritano, el alcalde Cornejo quiere evitar cualquier tipo de “perversidad” en EPSEL. Se comenta que no es de su agrado López Díaz y que, de alguna manera se estaría buscando sacarlo del escenario del directorio. Como le dijo el ingeniero Víctor Rodríguez a bravo Monje, habría que decirle al alcalde Cornejo: “no, eso no es posible”.

El cuarto director viene del GRL. Este miércoles, el Consejo Regional va a aprobar la designación del ingeniero Segundo Paico Gasco, quien alguna vez trabajó en EPSEL y es ahora el decano de la Facultad de Ingeniería de la UCV. No tiene pasado político conocido y los que lo conocen, señalan que no solo es un buen profesional, una buena persona, sino que es un técnico calificado.

El quinto director saldría de la terna que se ha enviado a OTASS, para que elijan  entre tres  propuestas. La del CIP-CRL, que es el ingeniero Humberto Olorte.  La  del ICAL, que es  el abogado Tito Esteves Torres y la de la Cámara de Comercio de Ferreñafe,  que es el ingeniero William Cabrejos, cuestionado exalcalde de esa provincia.

Olorte Villarreal, de acuerdo a lo normado en la Directiva No. 01-2014-OTASS/CD,  inciso  g)  del artículo 5 “Impedimentos para ser elegido Director” se señala claramente: “Las personas   que se encuentren vinculadas con la EPS a través de relación laboral, comercial, contractual o patrimonial, de manera directa, o indirecta, dentro de los dos (2) últimos años anteriores a la fecha de su designación”. Olorte fue contratado por EPSEL para liderar el grupo de profesionales que se encargaría de la Reformulación y Actualización del Expediente Técnico denominado “Mejoramiento de los Emisores Principales de la ciudad de Chiclayo”, como queda establecido en el Contrato de Gerencia General No. 090-2013-EPSEL.Sa/GG, firmado el 6 de Mayo del 2013.

Más claro el impedimento, ni el agua. Me pregunto: ¿por qué la tozudez de los directivos del CIP-CRL en la postulación de Olorte Villarreal? Es que, acaso ¿no leen las normas?  ¿Por qué lo exponen a un profesional de reconocida trayectoria a que quienes deciden esta designación lo dejen fuera? ¿Por qué el maltrato? Resulta inexplicable.

Un directivo de la Cámara de Comercio de Lambayeque, al preguntarle si la Cámara de Ferreñafe aún funcionaba, me dijo: “en papeles existe. Está registrada en SUNARP, pero no funciona”. Es ésta la misma institución que en el pasado presentó a Aníbal Barrera, para que el titiritero de Torres Gonzáles haga de las suyas, sabiendo que la Cámara de Ferreñafe  no existía. Y, ahora presentan a William Cabrejos. Otra vez de cabeza. ¿Cuándo aprenderemos?

El ICAL postula al abogado Tito Esteves Torres. La gran pregunta es: ¿cumplirá con lo dispuesto en el Artículo 4 inc.C, de la DirectivaNo.01-2014-OTASS/CD, que exige la acreditación de una experiencia profesional no menor de (5) cinco años en cargos directivos en empresas públicas o privadas, preferentemente vinculadas al sector saneamiento?  Si fuera así, enhorabuena. Tito Esteves es una persona experimentada, que de ninguna manera se va a dejar mangonear en el directorio y que estoy seguro, no permitiría esas acciones sinuosas que en estos días ha mostrado quien lo preside.

Parece mentira, muchos quisieron ser directores de EPSEL, uno llegó  y tuvo que irse, otro se quedó sin vergüenza alguna, a pesar que los dirigentes sindicales hasta lo tildaron de mentiroso. A otro no lo convocan porque no le gusta al Presidente de la Junta y ya pasaron dos meses y días. Habría que recordar a todos, que a nivel del directorio EN EPSEL FALTAN TRES.

domingo, 8 de marzo de 2015

BRAVO ¿POR QUÉ NO RENUNCIAS?

No ha sido muy afortunado el alcalde David Cornejo Chinguel (DCCh) en la designación de algunos de sus funcionarios. Antes de asumir el cargo, tuvo que dejar fuera a uno de los designados, y a los pocos  días de asumir,  a otro más. Luego, en la sesión donde se iba a elegir al candidato de la MPCh para el directorio de EPSEL, tuvo que suspender la misma ante el pedido del regidor de Marco Gasco, César Torres, quien descubrió que el candidato propuesto por el regidor Boris Bartra era arquitecto, profesión que no está considerada  en la Directiva No.01-2014-OTASS/CD.

En el Artículo 4, “Requisitos para ser elegido Director” en el inciso a), se señala claramente que solo pueden ser candidatos: ingenieros, economistas, abogados, contadores y administradores de empresas.  Arquitectos no. Se imaginan el papelón si es que Torres no se hubiese fijado en ese “pequeño gran detalle”. Hubiese sido otro infortunio para el alcalde. Días después, el regidor Montenegro Bermeo presentó una nueva candidatura. Víctor Hugo Bravo Monje fue el recomendado, y el Concejo de manera unánime aprobó su designación.  

Cuando le pregunté a Montenegro si lo conocía bien, me dijo que era un buen muchacho, un buen profesional, que era vicepresidente de CAPECO y que tenía su empresa constructora.  Detalles generales que cualquiera hubiera podido sostener. El regidor parecía y parece no haberse dado cuenta del nivel de profesional que se requería para liderar EPSEL. Sobre todo, teniendo en cuenta lo que la empresa pasó en los últimos años, su actual situación y  sus problemas de atención a los usuarios del sistema. Propuso a un buen muchacho cuyo accionar profesional, discurría plácidamente en el anonimato empresarial.

La situación del directorio de EPSEL, ha sido muy especial en este año.  Iniciaron sus labores con solo tres miembros. Luego renunció uno y hasta hoy permanecen con dos. El suplente del renunciante, está siendo evaluado en la OTASS, lo mismo que el representante de la Sociedad Civil. El Gobierno Regional de Lambayeque debe aprobar en los próximos días la candidatura del ingeniero Segundo Paico Gasco como su representante ante el directorio.

Así las cosas, y con el inicio de la obra más importante en la última década que tiene EPSEL, es decir la construcción de los nuevos Emisores de la ciudad, el escenario parecía ser tierra de nadie, y entonces Bravo empezó a jugar su partido aparte. Sin mucho conocimiento de la administración pública, pensó que sus deseos eran órdenes, y que, si decía “a” aunque fuera “z” todos los trabajadores de la empresa, empezando por el Gerente General, debían obedecerle.

Craso error.  EPSEL es una empresa con muchos problemas, y  seguramente,  con trabajadores que no  le ponen ni el empeño ni la ética necesaria a sus labores. Pero hay muchos, y yo diría la gran mayoría, que sí ponen el pecho por la empresa.  Aún cuando a algunas personas, como por ejemplo el decano del CIP-CRL, no les guste, en EPSEL hay técnicos y profesionales muy capaces, con experiencia y con identificación hacia su institución. Ellos detectaron rápidamente la sinuosa actitud de Bravo Monge con relación a los Emisores de Chiclayo.

El presidente del directorio no se sabe bien porqué, pero al parecer influenciado por algunas empresas y contratistas, había “decidido”  analizar la posibilidad de cambiar las tuberías que se iban a utilizar (y que de acuerdo al Expediente Técnico deben ser de fibra de vidrio) por otras de plástico corrugado HDT.  Y ardió Troya. Acostumbrado a la actividad privada, el  novel e inexperto Bravo Monge creyó que podía cambiar lo señalado en el expediente, aduciendo que “se iban a ahorrar cerca de cinco millones de soles”. Al parecer “¿desconocía?”, que un Expediente Técnico, una vez aprobado  con su presupuesto asignado, licitado y con ganador indiscutido, NO SE PUEDE CAMBIAR, salvo que quien lo originó y la propia empresa dé su conformidad.

De acuerdo al criterio de los técnicos de EPSEL, los tubos de fibra de vidrio eran los más convenientes. La mortificación que iba en aumento entre ellos, era porque el consorcio ganador, que tuvo la oportunidad en su momento de sugerir el cambio de los tubos, no lo hizo. Se comenzaron a preguntar si acaso ellos no habían coordinado con Bravo para hacer esos cambios que no iban a aceptar de ninguna manera, pues eran perjudiciales para la emblemática obra, cuyo horizonte de servicio es por los próximos cincuenta años.

Cierta mañana, Bravo llamó a la oficina de la presidencia a algunos funcionarios de la empresa para hablarles sobre su intención de cambios de los tubos, y entonces el Gerente Técnico, el ingeniero Víctor Rodríguez, le dijo rotundamente: “de ninguna manera, el  expediente señala tubos de vidrio y esos son los que se van a poner”. Dicen que Bravo no lo podía creer. Tenía solo dos meses en funciones, había logrado implantar algunas de sus ideas, que a muchos en la empresa les hacían recordar las épocas de Percy Quesquén, y creía que el cambio que propugnaba era “papayita”.

Rodríguez fue más contundente y le dijo a Bravo: “por si acaso ya le hemos respondido al Consorcio que no habrán cambios”. Bravo, que ante las respuestas ya estaba como su apellido, preguntó: “¿y por qué ha hecho usted eso?”. Rodríguez, experimentado ingeniero, que durante la época de Quesquén se negó a convalidar acciones de corrupción y que por ello fuera relevado de su cargo y refundido en la zonal Ferreñafe hasta que Humberto Acuña lo llevó como consultor al GRL, le contestó: “presidente, las cartas del contratistas se deben responder a las 24 horas de haber sido recibida y eso se ha hecho”.

Y comenzó la venganza. Bravo llamó al jefe de personal y le pidió que le alcanzara un informe sobre Víctor Rodríguez. “Quiero saber si llega tarde, si falta, si tiene alguna sanción”. Por supuesto no había nada, pero Bravo se enteró que había un pedido de licencia que Rodríguez presentó para ir a trabajar al GRL.  “Actívela, que se vaya” dijo Bravo, sin saber que al empezar el año, el alcalde Cornejo le pidió a Rodríguez que se quedara para que ayudara en la gestión. Le manifestó su confianza y Rodríguez creyó en él.

Pero, al parecer, la estrategia de Bravo va más allá de los emisores. Dispuso el cambio de  dos gerentes y una subgerenta: Joel Camacho de Recursos Humanos, María Esther Núñez de Administración   y María Bernabé Carrillo de Logística. Se dice que sus reemplazos los iba a poner Bravo, tan igual como en los viejos tiempos. Y, entonces, el Sindicato entró en acción. Hicieron un plantón en el hall de entrada al lado de la oficina del presidente, con él adentro, y por un lapso de tres horas lo tuvieron sin salir. Hasta que llegó el alcalde Cornejo para solucionar la situación.

Llamaron entonces a Víctor Rodríguez para que le informara a Cornejo lo que estaba pasando, y con la seriedad que lo caracteriza, señaló: “el presidente ha querido cambiar los tubos de los emisores y yo le he dicho que no es posible”. Bravo estaba lívido, no podía ni hablar. Seguramente, por su mente pasó el vergonzoso momento que vivió en el Jockey Club, cuando se metió a una cancha de tenis de polvo de ladrillo a jugar con zapatos de calle y lo sacaron, como dicen los jóvenes “con roche”. Rodríguez siguió: “y ahora me quieren activar la licencia para que me vaya. Esto me huele mal. Soy incómodo para el presidente”.

Y, Bravo, con un semblante cadavérico, producto de la vergonzosa situación que vivía, con voz trémula, dijo: “no ingeniero, yo no lo he querido sacar, sino que usted había pedido licencia. En todo caso le pido disculpas y por favor acéptelas”. Dicen algunos miembros del Sindicato que no lo podían creer. Un humillado Bravo trataba, delante del alcalde, de corregir su disparatada propuesta de cambio.

El alcalde, con su experiencia profesional y empresarial, se dio cuenta que la cosa no debía ir a mayores y pidió se supere el incidente. Le aceptaron, aunque la situación ya no va a ser la misma. Bravo quería hacer lo mismo que Quesquén, es decir, convertirse en un “presidente ejecutivo”. Por eso la intención de querer cambiar de puesto  a los funcionarios,  de querer saber quiénes  son los proveedores e incluso, en el colmo de la imitación, de querer aprobar a qué medios se les da publicidad y a quiénes no. Igualitito que en el pasado reciente.

Por eso, y en concordancia con muchas voces, con la seguridad que EPSEL está por encima de apetitos personales que el alcalde David Cornejo no merece que le sumen más problemas a los que ya tiene, pregunto:  BRAVO ¿POR QUÉ NO RENUNCIAS?