martes, 12 de agosto de 2014

DESMITIFICANDO A CASTILLO (2)

Envalentonado como estaba, ACCH, en el segundo semestre del 92, logró que el Concejo Municipal aprobara una solicitud de crédito al Banco de la Nación por más o menos 3 millones de  soles.  El argumento fue la compra de maquinaria pesada que por entonces casi no había en el país y que se encontraban a precio de remate en Miami - USA. En esos años y por las dificultades que vivíamos en el Perú, el gobierno central facilitaba las cosas para que acciones, como las que quería realizar ACCh, se pudieran llevar a cabo.

Castillo se fue a Miami, solo, con una idea clara de qué es lo que iba a comprar y cómo hacerlo. Total, ésa había sido una de sus tareas en PERULA, con la diferencia que esta vez, sería cotizador, comprador,  pagador y despachador.   Son famosos los remates de cosas usadas en ese país. Y el entonces alcalde, iba a comprar cosas de segunda y tercera mano, que como hasta hoy se dice “están nuevecitas”.  Sin embargo, se le presentó un problema. En los remates, solo se podía  participar con pago mediante tarjeta de crédito, o en efectivo. En esos años, la tarjeta de crédito no se usaba en el país. Cuando una persona se iba de viaje al extranjero solicitaba al banco los ya casi desaparecidos “travel checks”. Pero para el audaz alcalde chiclayano, eso no era ningún problema. Él había ido a comprar y compraría de todas maneras.

Por entonces, setiembre de 1992, el CPC Joel Díaz Villegas era el Director Superior (e) de la MPCH. Con el memo No. 358-A-92-MPCH/DS,  del 02 de Setiembre de 1992, (anexo 1) le ordenó al Director de Administración CPC Oscar Falen Chinchay, dispusiera lo necesario para enviarle 300 mil dólares americanos a ACCh, “para la compra de maquinaria usada”.  Cinco días después, el 7 de setiembre, Díaz Villegas, con memo. No.368-A/92-MPCHDS, (anexo 2) volvía a señalarle a Falen Chicnchay, que le enviara a Castillo 100 mil dólares más, “para la culminación de la compra de maquinaria”. En ambas ocasiones, el Director Municipal basaba su accionar en las “coordinaciones telefónicas” que sostenía con Castillo.

Si bien el crédito se había obtenido en el Banco de la Nación, las operaciones para darle el dinero a Castillo en Miami se realizaron a través del desparecido Banco Regional del Norte, que el 07 de setiembre de 1992, le enviaba un telefax, al Hamilton Bank N A. Miami USA, indicándoles  que pagaran “100 mil dólares americanos, al Atlantic Security Bank- Miami y a favor de Arturo Castillo Chirinos (el mismo que se acercará a esas oficinas a cobrar según acuerdos previos) (Anexo 3).

Eran sin duda otros tiempos. Hoy es impensable que una acción de esa naturaleza se pudiera realizar. Menos aún, teniendo en cuenta el antecedente fresco que tenía Castillo de haber sido sentenciado a 4 años de cárcel por peculado, precisamente por comprar indebidamente. Aunque como ya lo dije, fuera absuelto en la Corte Suprema por una hábil acción lobista de César Becerra. Pero, ¿qué compró Castillo en Miami?  Entre la maquinaria pesada usada, compró cuatro volquetes, dos camiones cisternas, un camión imprimador, un rodillo imprimador, un rodillo neumático, un cargador Caterpillar y una motoniveladora Caterpillar. (Anexo 4).

Hasta allí y aun cuando quedará siempre la duda sobre la realidad de los precios, dada la calidad moral del cotizador, comprador, pagador  y despachador, se podría decir que las compras encajaban con la motivación del préstamo y del viaje de Castillo. Sin embargo, también compró y pagó por lo siguientes productos: 12 tijeras para podar plantas, dos catálogos para sembrar flores,  6 rollos de nylon, un rollo de malla de color verde, según se puede apreciar en la Orden de Compra No. 2054 del 25-09-92, firmada, entre otros, por Falen Chinchay. (Anexo 5).

Falen también firmó la Orden de Compra No. 2053 del 25-09-92, con la que se regularizaba la compra, entre otros productos, de: 12 tijeras, 6 rollos de manguera, 216 guantes de tela y vadana, 14 palanas. (Anexo 6). Increíble. Yo recuerdo esos años y creo que muchos de ustedes también.  Sufríamos por alimentos, vamos, si quieren también por carencia de maquinarias, pero guantes, mangueras, tijeras, eso simplemente fue la acción depredadora de un sujeto acostumbrado a realizar acciones oscuras, ante la genuflexión de sus serviles, a quienes solía atemorizar con sus gritos de matón.

Todos estos detalles, fueron interesadamente ocultos en algún lugar de la MPCH.  Recién salieron a la luz en el 2003 - 2004, cuando cualquier denuncia sobre la actuación de Castillo, era imposible de  llevar adelante. Alguna vez mencioné el tema en una entrevista que me hiciera el semanario Expresión, pero, al parecer, a nadie le llamó la atención. Hoy la menciono, para que quede constancia de los pies de barro con que algunos mitos se forman.

Dicen los que lo conocen bien, que ACCh es una persona con mucho resentimiento. Es posible que en su infancia no haya sido lo suficientemente feliz. Es posible que algunas cosas que le hubiese gustado tener en sus años mozos, nunca las consiguiera. Y el resentido es vengativo por naturaleza. Una vez me contó Miguel Ángel Bartra, que cuando en 1995 formó su lista para ser candidato a la alcaldía, tuvo que poner el nombre de “Dolores Díaz Díaz en vez de Mauro, porque Castillo, no lo podía ver ni en pintura”. Cuando ACCh revisó la lista para aprobarla, no se percató del cambio y luego no le quedó otra cosa que masticar su ira, ante un hecho consumado.

Una mañana de abril de 1996, estábamos conversando, Miguel Ángel y yo en la oficina de la presidencia de EPSEL, cuando ingresó una llamada al celular del alcalde. Yo me paré para retirarme, pero con gestos, me pidió que me quedara. En un susurro me dijo “es Arturo”.  Casi 20 minutos escuché a Miguel Ángel decir: “bueno sí pero….No….Claro…No sí…”.  Al fin terminó y me dijo: “¿Sabes para lo que me ha llamado?”. Yo le respondí: “no tengo la menor idea”. Y entonces me contó: “le han enviado una fotocopia del diario La Industria. Han puesto una foto del izamiento de ayer y yo aparezco al lado de Pepe Barragán (era autoridad política) y me ha reclamado por haber permitido que me tomen una foto al lado de él, sabiendo que es su enemigo”…. Siguió contándome otras cosas que ya no vale la pena mencionar, pues Barragán ya falleció.

Pero si entre los “atributos” de Castillo está la venganza, entre los de César Becerra Leyva (CBL) también la está.  La afrenta que sufriera en 1992, fue cobrada y con creces, en 1998. Recordaremos que Castillo había sido electo congresista. Que tuvieron que amenazarlo para que dejara la alcaldía. Nadie se explicaba el porqué quería quedarse con el sueldo de alcalde, si como congresista iba a ganar muchísimo más.  Y ante la amenaza de Martha Chávez, presidenta del Congreso en ese entonces, se tuvo que ir.  Cuatro años más tarde, quiso renunciar al Congreso y candidatear a la Alcaldía. A pesar que le advirtieron que la ley se lo impedía, tercamente persistió.

Entonces, alguien lo denunció ante el Jurado Nacional de Elecciones - JNE  que presidía el Dr. Serpa, a quien CBL le decía cariñosamente “tío”. Era también muy amigo de Rómulo Muñoz Arce, por entonces, también miembro del JNE.  Y Becerra se enteró de la denuncia, consultó con abogados especialistas y le dijeron que lo de Castillo, era un acto ilegal. No podía renunciar a su condición de congresista. Decidió intervenir y habló con su tío y sus amigos. Castillo confiaba en que la vieja guardia de Acción Popular, lo ayudaría en su insensata candidatura. Pero CBL tuvo mayor poder y quién sabe, al contarles a sus amigos lo que le hizo Castillo en el 92, los motivó más para que aplicaran estrictamente la Ley. Castillo se quedó fuera.

Voy a dejar para otros comentarios algunas cosas más que este sujeto realizara como autoridad edil. Finalizo este artículo, señalando para algunos críticos de lo que escribo, que no estoy inventando nada. Que mi actuación como alcalde de Chiclayo puede ser cuestionada como mejor les parezca. Sin embargo, y luego de 84 juicios, cuatro de los cuales me los hiciera Castillo, utilizando cobardemente a otras personas para que me denunciaran, salí absuelto de todos ellos, sin recurrir a maniobras oscuras, ni al apoyo de gente influyente. A mí, nadie, en el Poder Judicial, me pidió algo para sacar los fallos de manera favorable.


 Ni me corrí, ni me corro y aunque  haya gente que no le gusta lo que escribo, o se ríe, o quiere invalidar mis opiniones por mi participación en política, aquí estaré hasta que Dios diga basta.  Y por eso les alcanzo esta segunda parte de DESMITIFICANDO A CASTILLO (2)





 

domingo, 27 de julio de 2014

DESMITIFICANDO A CASTILLO

 Lo conocí en la década de los 70, cuando yo trabajaba en  una empresa del estado y él  era un empleado en el área de compras de Perulac, una subsidiaria  de Nestlé, la empresa suiza que por muchos años operó en nuestra ciudad, dando trabajo a más de 300 chiclayanos. A Arturo Castillo Chirinos (ACCh) lo recuerdo por su enorme apego a los militares y su singular manera de vestirse, generalmente con zapatos y pantalón blanco y camisa floreada y con una correa de color beige, similar a la que usaban  los jóvenes avioneros que cumplían su servicio militar en el Grupo Aéreo No. 6.

Dicen que antes fue dirigente sindical y que luego de organizar una protesta, arrió banderas y pasó de obrero a sentarse en un escritorio, con una nueva condición laboral.  Durante los años 70, cuando los militares gobernaban en el país, no tuvo mayor presencia en el escenario político. Sin embargo, al volver la democracia, participó como regidor en las filas de Acción Popular, en las elecciones de l983. Quienes participaron con él en el concejo municipal, lo recuerdan como un joven impetuoso, maleducado, grosero,  que llegó en un momento a ser suspendido en sus funciones, por haberse enfrentado a un policía municipal.

Cuando en los 90 aparece el FREDEMO, bajo el liderazgo de Mario Vargas Llosa, el representante designado para organizar la participación del movimiento en las elecciones municipales de aquel año era Gustavo del Solar, por entonces, diputado en ejercicio y militante del PPC.  Del Solar quería que el candidato a Chiclayo fuera el Ing. Lucio Asalde, que empezaba a ser conocido como un dirigente gremial, con mucho potencial político.  La prensa daba por descontado que Asalde representaría al FREDEMO y le daba muchas posibilidades de llegar a la alcaldía, teniendo en cuenta la muy criticada labor que el APRA había realizado y la simpatía que había generado  Vargas Llosa en su enfrentamiento con un devaluado Alan García Pérez.

 Cuentan que una noche, en el local que Acción Popular tenía en la Av. Sáenz Peña,  casi al llegar a la calle Manuel María Izaga, apareció Castillo con una pistola al cinto y que luego de algunos diálogos con los que estaban presentes, puso la pistola en la mesa y con voz estruendosa dijo: “el candidato a la alcaldía soy yo. Y punto”.  Asalde “batió el record en carrera de 100 metros” y desapareció de escena y Del Solar no tuvo más remedio que aceptar la candidatura ante semejante argumento.

Recuerdo que en la noche de las elecciones, cuando la proyección que se hacía favorecía al candidato del FREDEMO, yo estaba conduciendo un programa en vivo en Panamericana TV, con enlaces cada cierto minuto con la central en Lima para la información nacional. En ese tiempo, solo Arequipa y Chiclayo teníamos ese privilegio. A eso de las nueve de la noche, se apareció en el canal, Gustavo García Mundaca y pidió lo dejara hacer una declaración. Ante el asombro general, reconoció su derrota. Yo no lo podía creer. En aquellos años, la tecnología, de la que hoy hacemos uso, no estaba ni en el pensamiento de muchos de nosotros. Pero Gustavo siempre fue un caballero y dijo con voz trémula: “hemos perdido y felicito a Arturo Castillo”.

En los días siguientes y mientras ACCh comenzaba a disfrutar su triunfo, los apristas se jalaban los pelos, no podían entender la decisión de García Mundaca,  “la diferencia es muy corta. Es manejable. Nuestros personeros, saben qué hacer”, pero ya la  suerte estaba echada.  Castillo Chirinos sería Alcalde de Chiclayo y empezaría el largo calvario aprista, quienes, en el 2015, podrían celebrar sus Bodas de Plata lejos de la alcaldía chiclayana.

Muy pronto los chiclayanos nos dimos cuenta, que estábamos frente a un alcalde totalmente distinto de los anteriores. Aun cuando muchos señalan que Julio Fernández  de la Oliva tenía un carácter muy difícil, díscolo e irreverente, era sin duda un niño de pecho ante Castillo. Electo en su lista fue el Arquitecto Jorge Garrido Lecca, un caballero que tenía para todos un trato muy delicado, propio de su educación en familia y profesional. Una noche entre amigos, nos contó la enorme sorpresa que tuvo cuando  conversando con ACCh, éste le pregunto si ya le habían dado los ambientes para que realizara sus labores, a lo que Jorge respondió: “todavía no, pero me han dicho que en unos días ya estará lista”… Nos dijo: “el hombre se paró y me pidió  que lo siguiera. Fuimos a donde iba a estar mi oficina y donde estaban trabajando algunas personas”….. Recuerdo que Garrido Lecca nos miró mientras movía la cabeza y nos dijo: “los miró a todos y señalándolos con el brazo extendido, empezó a mentarles la madre y a decirles, “se me van so pedazos de huev..coj..mier..Ahorita se me van””. Jorge no podía creerlo y nos aseguró que la vergüenza que sentía le impidió hablar. El patán que los chiclayanos habíamos elegido, comenzaba ya a caminar solo.

Eran los meses iniciales de su gestión y pronto dio muestras de lo que era capaz. Emprendió una serie de acciones que llamaron la atención por su audacia, falta de reparos y respetos a los derechos ajenos. Una de esas obras fue el ensanche de la calle San José, lo que logró sin respetar acuerdos ni propiedades individuales.  Un caso fue el del Sr. César Sánchez (QEPD), que en el 2002, seguía reclamando lo que Castillo había ofrecido y no cumplido. Pero a muchos les gustó su estilo.  Eran aquellos que todavía tienen los genes del coloniaje, que les transmitieron sus antepasados, que los hacían sumisos, temerosos ante el prepotente, ante el abusador. Raza de cobardes.

ACCh, estudió para ser Contador. Dicen que no culminó sus estudios. Sin embargo, en lo que se hizo experto fue   en analizar el comportamiento humano. Al igual que los perros, Castillo olfatea si el que tiene al frente siente miedo. Con su mirada o con sus escandalosos bramidos,  este negrero supo doblegar, no solo a humildes comerciantes o vecinos afectados por sus decisiones, sino también a profesionales: arquitectos, ingenieros, contadores, abogados, etc que deponían sus conocimientos ante la prepotencia y soberbia de un ignorante, endiosado por serviles que lo pusieron en una condición de “iluminado” y el único que podía sacar adelante a Chiclayo.

En 1990, el Perú se debatía en medio de una situación caótica. Sendero Luminoso  y el MRTA, habían puesto de rodillas al estado. No podía ser de otra manera si el gobierno de Alan García Pérez no supo nunca cómo enfrentarlos, y lo más grave fue que en cierto día elogió a las huestes senderistas, destacando su identificación con la ideología desplegada por Abimael Guzmán…. Ya con Fujimori en el poder, el gobierno tuvo que recurrir a una serie de maniobras para paliar la angustiosa situación económica que vivíamos los peruanos. Fueron los años de las grandes filas, para comprar arroz, azúcar aceite. Los peruanos llorábamos nuestra suerte, mientras que García y sus doce apóstoles, ya no sabían dónde poner toda la riqueza que adquirieron.

Fujimori, dispuso que como emergencia, los municipios compraran alimentos para paliar las necesidades de los MAS POBRES de sus respectivas jurisdicciones. Básicamente arroz, azúcar y aceite. Castillo decidió hacer de las suyas y en vez de comprar en el mercado local, todos sabemos que Lambayeque produce arroz y  azúcar, lo hizo a comerciantes de Jaén. Solo el flete era ya un costo adicional que sobrevaluaba todo.

Era Presidente de la RENOM, Juan José Salazar García, quien al tomar conocimiento de esta evidente acción de peculado, lo denunció penalmente.  Luego de algunos meses de juicio, Castillo Chirinos fue condenado a 4 años de prisión por la II Sala Especializada Penal que integraron los vocales superiores: Carlos Celis Zapata, Adriana Gonzáles Vigil y Cromwell Seclén Núñez del Arco. Esa mañana y terminada la lectura, Castillo, el hombre duro, el  implacable, el “macho alfa” del municipio chiclayano, pidió ir a un ambiente contiguo a la sala de audiencias. Allí arrancó a llorar. Solo con Jesús Yesquén, su jefe de relaciones públicas, el hombrón se derrumbó. No oía los gritos de apoyo de la portátil que sus “ayayeros” le habían llevado. Jesús le dio su pañuelo para que secara las lágrimas y los mocos que le caían como las Cataratas de Iguazú.

Dicen que ACCh, se veía ya en Picsi. No tenía a nadie que lo ayudara en la Corte Suprema y su apelación podía quedar en nada. Cuando se le apareció “la virgencita”. El Ing. César Becerra Leyva era un empresario  propietario de maquinaria pesada que solía trabajar con municipios y gobiernos regionales. Un hombre locuaz, de acción, con muy buenos contactos. A él se le abría muchas puertas, pues la leyenda negra decía que era hermano de la esposa de Vladimiro Montesinos. Nunca desmintió ni afirmó el parentesco y Castillo lo contactó. En una reunión habida en el Garza Hotel, ACCh le pidió apoyo. Becerra le dijo que no habría problemas, que lo ayudaría, pero que, como compensación, quería que luego le diera trabajo a sus máquinas. En medio de su desesperación, Castillo aceptó.

Nadie sabe cómo, lo cierto es que meses después salió el fallo de la Suprema. Absuelto. Cinco votos. Unanimidad. El alma le volvió al cuerpo. Castillo había pasado su primera vía crucis. Volvía para ser el de antes del juicio. Y lo primero que hizo fue dejar de lado su acuerdo con Becerra Leyva. “Eres muy caro” le dijo y le dio la espalda. Becerra se lo presentía, porque cuando le pidió que les hiciera un presente a los vocales supremos, Castillo compró unos kingkongs (no sé si eran San Roque, o de los que venden en los omnibuses. Nunca se los dio por vergüenza ajena que le llaman……..


(CONTINUARÁ)

domingo, 6 de julio de 2014

CIRO….CIRO….CIRO…. ¿PARA QUÉ TE TRAJE?

                                                            
Algunos podrían pensar que es un defecto el que tiene Roberto Torres Gonzales, de dispararse a los pies. Para otros, es una virtud. No necesita que le hagan daño. Él solo se lo hace. Es como si este hombre tuviese ancestros de  los “kamikazes” japoneses, que lo lleven constantemente a “suicidarse políticamente” al cometer actos lindantes con lo ilícito, o con la ignorancia supina impropia de una autoridad que tiene en sus manos, el destino de una provincia y el desarrollo y bienestar de sus vecinos.

Durante su primera gestión como Alcalde, tres funcionarios de su administración terminaron en la cárcel por haber cometido actos de corrupción. Siempre quedó la duda sobre la participación de Torres en, por lo menos, lo relacionado con Seclén Serquén y Villarreal. Como una bruma londinense, la corrupción cubre los actos de la actual gestión de Torres. Si bien es verdad que no ha recaído ninguna sanción penal sobre él, muchos de los chiclayanos señalan: “todavía, pero que va a caer, va a caer”. Son tantas las denuncias, son tantas las dudas, que nadie se explica el porqué de  la lentitud de los organismos que se encargan de defender  los intereses del estado y de los ciudadanos, en investigar, denunciar y sancionar las acciones que el alcalde y sus funcionarios han efectuado contraviniendo la ley.

Nadie conoce ciertamente cómo llegó a la gestión, aunque él asegura que Torres lo había llamado para que elaborara el Plan de Gobierno de la segunda gestión.  Ciro Chávez Martos (CChM), un antiguo militante aprista, ligado a Javier Velásquez, apareció en el escenario municipal de la gestión cuando fue designado  Presidente de la Beneficencia Pública de Chiclayo, ejerciendo  el cargo entre el 05 de Julio y el 09 de Noviembre del 2011. Se dijo, por aquel entonces, que llegaba con la bendición congresal para ayudar al alcalde a conseguir apoyo económico, con el que pudiera manejar las inversiones municipales.  En Lima, la presencia de funcionarios apristas en los ministerios, todavía constituía una muy maciza influencia a la hora de aprobar financiamientos de obras y Torres consideró que con CChM y sus contactos partidarios, podría conseguir  mucho apoyo económico.

Torres vio favorecida su gestión, cuando  el 23 de Junio del 2011, se firmó el Convenio de Transferencia No. 556-2011 entre el Programa Agua para Todos y la Municipalidad Provincial de Chiclayo. Llegaban 29 millones de soles para la obra. Con ellos, llegaban también, aunque él ni lo presagiaba, las desgracias que han asolado nuestra ciudad. Claro, él no lo sabía, pero alguien debió decirle la calidad, seriedad y experiencia profesional de las empresas que formaron el Consorcio Chiclayo. Tiempo después, se supo que eran dos empresas trujillanas sin ninguna experiencia en saneamiento, pero que contaban con una bendición  especial que les aseguraba su trabajo.

En cierto momento, llegó a decirse que CChM era una especie de coordinador-supervisor para que toda la obra discurriera sin mayores problemas. Nunca se pudo probar si había recibido una designación especial venida de Lima para cuidar intereses, pero los rumores fueron fuertes. Más todavía, cuando se descubrieron las cartas falsas que el ingeniero José María Cajo presentó como supervisor de la obra.  Cajo, de reconocida simpatía aprista, había trabajado al lado de Manuel Valverde Ancajima en algunas obras que el actual candidato del partido de la estrella realizó como alcalde de Pítipo.

Sin embargo, CChM decidió sacudirse un poco del tema y al declarar que no era un militante activo del aprismo, recibió  como premio una nueva designación como Presidente de la Beneficencia, ocupando el cargo del 06 de Diciembre del 2012 al 24 de Enero del 2013. Y, entonces, descubrió que tenía encandilado al burgomaestre.  Misael Delgado, un incondicional de Torres, ya no podía sostenerse como Gerente Municipal y el alcalde hizo un enroque: “Misael, tú vas a la  Beneficencia y tú Ciro, vienes como Gerente Municipal”.  Dicen algunos que el dueño de la Orquesta “Caribe Son” se frotó las manos. Un sueño gestado en su paso por la Beneficencia podría hacerse realidad. Podía hacer tocando las cuerdas convenientes que la MPCH comprara el local de la ex Mutual Chiclayo. Y comenzó su tarea, desde que asumió el cargo en febrero del 2013.
Como resultado de una negligencia punible por parte de los directorios de la Beneficencia, sobre todo de aquellos representantes del Gobierno Regional que están como directores desde el 2011, la Superintendencia de Banca y Seguros (SBA), que estaba a cargo del cobro de lo pendiente de la Mutual Chiclayo, en nombre de ésta, le había iniciado un juicio a la Beneficencia por la propiedad del local que ocupó por más de 25 años. Ganó en las dos primeras instancias y fue a Lima en casación, por un pedido de los perdedores.  Llegado el momento, nadie fue a la Suprema a defender a la institución benefactora. Y el caso se perdió.

Prontamente, la SBS dio a conocer que el local sería subastado. El 22-07-2013, mediante el oficio No. 412/2013-MPCH/GGN, firmado por CChM como Gerente Municipal, solicitó información sobre la subasta. Al día siguiente, 23-07-2013, la SBS, con carta No. 260-2013 SBS, le responde a la MPCH, haciendo llegar copia de la tasación efectuada por el Ing. Marco Ohama Paredes e invitando a la subasta que se realizaría el 14-08-2013. Con la misma rapidez, el 25-07-2013, CChM firma el oficio No.424/2013 MPCH/GGM, formalizando la propuesta de adquisición “puesta de su conocimiento de manera verbal en reuniones sostenidas con sus representantes a fin de poder concretar dicha operación”.  Sin tener carta, Ciro pedía briscán.

Con desesperación, digna de mejor causa, CChM comienza a “rascar la olla” en busca del dinero para concretar la compra. En las arcas municipales no había. Convoca entonces al SATCH y le pide a César Regalado, por entonces  Jefe del ente recaudador, que busque un préstamo bancario. Tenía que ser a nombre del SATCH, porque a la MPCH no le daban ni la mano. Regalado responde el 05-08-2013 que ninguna de las cartas dirigidas a distintos bancos, ni siquiera fueron respondidas. Era una muy mala señal, pero a Chávez, esas cosas parece motivarlo más para persistir en conseguir su objetivo.  Él sabía que llevaba al alcalde y a su gestión a un terreno pantanoso. Aun así, insistió.

El 12-08-2013, en una sesión extraordinaria, once de los quince regidores, aprobaron” la compra de derechos en litigio” del local de la ex Mutual.  Ciro sonreía complacido. Dos días después, el 14-08-2013, se produjo la subasta y el municipio de Chiclayo, ÚNICO POSTOR, se adjudicó el bien por la suma de 3’068,428.78 dólares americanos, cuando al decir de la regidora Celinda Ortiz Prieto, la tasación de Ohama señalaba que el bien debidamente saneado valía 2´666,664.46 dólares americanos. No dejó de llamar la atención la nula defensa que el Directorio de la Beneficencia hiciera en el caso. Ni siquiera un recurso de oposición. Hasta hoy, no se sabe qué medidas se tomaron contra aquellos que le hicieron tremendo daño  a la institución benefactora.

Y mientras CChM conseguía el dinero, Celinda Ortiz denunciaba el hecho. La prensa  comenzó a denunciar  con insistencia la ilícita operación.  Fueron 300 mil dólares los primeros en entregarse. A su debido momento, se dio el saldo. ¿De dónde? No se sabe exactamente, pero dicen los que saben, que seguro se movió de algunas partidas. El 27-09-2013, un victorioso CChM, llevaba de la mano a un exultante Roberto Torres para pasearlo por el local. “Tu local Beto” se escuchó  por allí. El “colorado” estaba más colorado que nunca. No se sabe si por la emoción, o por vergüenza. La compra ya estaba consumada.

El fiscal Alejandro Cáceres Alejos, con Disposición No. 4, en Noviembre del 2013, ordenó a la Policía Anti Corrupción a investigar la denuncia presentada por Celinda Ortiz contra el alcalde y once regidores. El 15 de Enero del 2014, el fiscal Cáceres Alejos decide “no formalizar ni continuar la investigación preparatoria”. La procuradora Pública Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios, Elena Pérez Santana  y la regidora Ortiz, interponen quejas de derecho, que llevan al Fiscal Superior, Jorge Juan Arteaga Vera, el 10-06-2013 a emitir la Disposición No. 1-2014-MP-2°FSPA-DFLAMB  en la que dispone  reabrir el caso, reasignando la carpeta fiscal No. 2833-2013 “para que sea conocida por el Fiscal provincial Coordinador de la Segunda Fiscalía provincial Penal Corporativa de Chiclayo”. Asimismo, declara “compleja la investigación y da un plazo de 90 días para que se actúen los actos de investigación”. Todos los denunciados, incluidos los representantes de la SBS, van a ser investigados por: Negociación Incompatible, malversación de fondos, asociación ilícita para delinquir, abuso de autoridad, concusión, colusión agravada, peculado, cohecho pasivo propio, tráfico de influencias y fraude en la administración de personas jurídicas. El fiscal Arteaga dispuso también, se le llame la atención al Fiscal Cáceres, evidentemente por su falta de diligencia, al haber enviado al archivo la denuncia, sin haber merituado todas las pruebas y tomado las declaraciones de todos los denunciados.

¿Y ahora?…. Bueno, se dice que, al flemático Ciro no le entran balas y ha decidido ir al sacrificio con las “manos limpias”, buscando ser presidente regional. Su canto de batalla que “Caribe Son” ya está ensayando es el “Hombre Feliz” de Lisandro Meza, aunque gente muy cercana a Torres, como Carlos Santa Cruz, le haya dicho “Ciro Chávez, demuestra tu hombría diciendo las cosas en la cara de quiénes crees tú que son las piedras en tu camino y no JODAS  a la gente”. O la otra opinión de Santa Cruz: “Así que don Ciro Chávez quiere quedar bien y maletea.  Sé más hombre. Recuerda cuando te hacían papilla, nosotros te defendíamos” y remató el jefe de Imagen de la MPCH: “Se me cayó Ciro Chávez, pensé que era una persona seria y no un gafo”... ¡Asu!

Por eso dicen que cuando el alcalde Torres lo ve, dice: CIRO…CIRO…CIRO  ¿PARA QUÉ TE TRAJE”?  


viernes, 27 de junio de 2014

“¿LA NUEVA DESPENSA….O LA NUEVA PARADA?”


 La informalidad, la irresponsabilidad, la falta de planificación, han sido compañeras de ruta en esta nave que pilotea Roberto Torres Gonzáles. Sin brújula, sin un norte definido, Chiclayo y los chiclayanos vemos pasar, ahora sí, con dolor y rabia los acontecimientos que han motivado el indiscutible atraso que muestra nuestra ciudad, con relación a Trujillo y Piura.
El problema de los ambulantes ubicados en los alrededores del Mercado Modelo, era un tema pendiente de resolver en la agenda municipal, desde hace algunos años atrás. El alcalde Torres no quiso solucionarlo a las buenas. No quiso tomarse el trabajo de sentarse a dialogar con los involucrados y hacerles ver que, su situación de permanencia era imposible, pues el Poder Judicial ya se había pronunciado y por más largas que se le quisiese dar al asunto, iba a llegar el momento en que tendrían que salir, por las buenas o por las malas.

Los comerciantes informales ubicados en esos sectores, no eran ni son enemigos. Son seres humanos con distintos problemas, que requieren ser escuchados y que, en todo caso, la autoridad de turno los ayude a solucionar sus problemas. Torres, si alguna vez los escuchó, les mintió. Por lo que hemos visto hace poco, esos trabajadores que laboran en precarias condiciones, que no tienen seguro médico, ni ellos ni sus hijos, que trabajan bajo el sol o la lluvia, que no tienen domingos ni feriados, ni fiestas patrias, ni navidad, que no tienen aguinaldos, ni vacaciones, que solo buscan el pan diario de cada día, que no tienen derecho a enfermarse, porque  de hacerlo, no hay comida en la casa, se quedaron solos en sus reclamos. 

A esa gente, Torres Gonzáles, la ha engañado vilmente. Primero y como una muestra de su aparente respaldo, hizo que “su” concejo aprobara el pago  de una cantidad de dinero en forma diaria, para que siguieran ocupando veredas y pistas. La ciudad protestó, pero una vez más, al alcalde le importó “un pepino” lo que pensáramos. Le interesaba jugar con la ilusión de esa gente, que lo vieran como su aliado, como su salvador. “Qué sentencia judicial, ni ocho cuartos, mientras yo sea alcalde a ustedes no los toca nadie”, parecería fue el mensaje de Torres. Se sentía seguramente un intocable.  Su reincorporación a la alcaldía, con  el apoyo del TC, era sin duda su carta fuerte de presentación.

Pero el alcalde no contó con la perseverancia del Comisionado de la Defensoría del Pueblo, que no se cansó de pedir que se aplicara la sentencia de desalojo, y si Torres confió en que sus contactos en el Ministerio Público y el Poder Judicial respaldarían sus acciones, se equivocó. A la firme decisión del Comisionado, se unió INDECI, que por años había señalado su preocupación por cómo estaba el mercado Modelo. Y entonces Torres quiso responsabilizar a la PNP, por su  aparente “falta de apoyo”. El alcalde señaló que se requerían cerca de dos mil efectivos para proceder al desalojo de los comerciantes. “Si no nos apoyan, cómo acatamos la orden judicial“, señaló más de una vez el alcalde, y no le faltaba razón.

Hasta que un día, el General Clubber Aliaga, le dijo: “bueno pues Alcalde, aquí están los efectivos, ahora, usted dirá”. Ya no había excusas y comenzaron los rumores. Se dice que Torres se reunió secretamente con los dirigentes de los trabajadores y les pidió que abandonaran los lugares donde se apostaban. Se dice que Torres les prometió que en tres días volverían, pero que así retirándose, le permitirían a él sustentar ante el juez  que ya había cumplido el mandato y que no era su responsabilidad el regreso de los comerciantes.

Cuando en la madrugada del 24 de abril del 2014, elementos del Serenazgo y la Policía Municipal y los 1,500 efectivos policiales llegaron al Modelo, se encontraron con veredas y pistas vacías. No había puestos, ni seres humanos atrincherados, dispuestos a morir por su parcela donde trabajaban. No hubo nada qué desalojar, salvo las miles de ratas que huían desesperadas  ante la presencia de la maquinaria, que recogía toneladas de basura. Si hubo una promesa de Torres y los comerciantes le creyeron, solo el tiempo permitirá saberlo, pero lo que sí se sabe es que al alcalde le falló el cálculo. La jueza del II JEC dijo que era responsabilidad del alcalde que esa situación de no presencia de comerciantes fuera permanente, de lo contrario tendría que asumir las consecuencias.

Y, entonces Torres se preocupó por dar una solución a la “papa caliente” que tenía en sus manos y empezó una vez más a mostrar su informalidad, su falta de seriedad, su irresponsabilidad y su falta de planificación.  Anunció que en un terreno de la Beneficencia de Chiclayo, de más o menos 7,000 metros, se ubicarían unos 2000 comerciantes. A los pocos días,  el directorio de la Beneficencia le dijo que no. Que su pedido había sido rechazado. Y comenzaron las divagaciones. Que aquí, que allá, que más allá. Que el Santos Choquehuanca, que otro mercado, hasta que apareció “el diablo en campaña” y le habló al oído a Torres: “la Nueva Despensa Alcalde, ésa es la solución”. ¿Quién era? Pues ni más ni menos que Lucio Asalde, un ex decano del Colegio de Ingenieros, que al cabo de casi dos décadas, volvía a Chiclayo con la idea de ser Alcalde.

Asalde participó en los proyectos iniciales de La Despensa. En 1992, el ingeniero Carlos Ramírez Morales,  concibió la idea de un gran mercado en un terreno de su propiedad. Amigo de Asalde, le pidió que desarrollara su idea y así lo hizo. Sin embargo, no se pusieron de acuerdo y Ramírez, un fervoroso creyente de lo que él llamaba “el Mercado Mayorista que requiere Chiclayo”, siguió por su cuenta.  Años después y con experiencias ganadas en viajes a otros países para ver construcciones y funcionamientos de grandes centros de abastos, logró aliarse con la Corporación Sagitario, por esos años una constructora muy reconocida.

Luego de varios estudios, contactos con autoridades y comerciantes interesados, el proyecto comenzó a andar. El 31 de Diciembre de 1996, Miguel Ángel Bartra, a la sazón, alcalde de Chiclayo, firmó la Resolución de Alcaldía No. 2534-96, con la que se aprobaban en su artículo primero: “los estudios definitivos de habilitación para uso especial del denominado Centro Mayorista de Abastecimiento Regional “La Despensa”, el mismo que se desarrollará en una extensión de 40.36 hás. ubicado en el distrito de José L. Ortiz”. Visión de futuro del alcalde Bartra, ajustada a lo que señalaba el Plan de Desarrollo Urbano de Chiclayo aprobado en  1992 por el INADUR (Instituto Nacional de Desarrollo Urbano, habiéndose actualizado y aprobado su validez hasta el 2025.

Y los años fueron pasando. Consorcio Sagitario, que invirtió una gran cantidad de dinero en el cercado del terreno, habilitación de tierras y construcción de más de 150 módulos, no pudo seguir adelante, porque sintió que no hubo apoyo de las autoridades para que el proyecto avance, por lo que decidió retirarse. La propiedad pasó a otros dueños, cada uno de los cuales, buscó terminar las obras sin ningún éxito. Hay comerciantes que buscaron financiamiento para la adquisición de módulos, porque el proyecto del Gran Centro de Abastos “La Despensa”, era viable. Les permitiría trabajar en orden y con modernidad. No pudieron ver realizado su sueño.

Ahora, un señor Fernando Pérez es el dueño. Dicen que Asalde, por entonces, decidido candidato a la alcaldía, aunque sin saber con quién, habló con Pérez: “lo que pasa es que no han sabido manejar el proyecto. Dame la oportunidad y en 48 horas te pongo 4000 comerciantes aquí”. Pérez que ha invertido su plata y al que, al parecer no le han explicado que “La Despensa” fue concebida y su proyecto aprobado como Centro Mayorista, le dio el visto bueno. Se dice que Asalde, Pérez y Rafael Aita, fueron a una entidad bancaria con algunos comerciantes para conseguirles financiamiento y puedan ir a “La Despensa”.

Hoy, ya están instalados cerca de dos mil comerciantes. Torres Gonzáles, en unas declaraciones irresponsables, les prometió invertir cerca de 30 millones de soles, para hacer un circuito vial que permitiera el acceso de compradores y les aseguró que EPSEL haría las obras de saneamiento. En la empresa de agua respondieron de inmediato: “Es una empresa privada. La ley nos prohíbe invertir dinero en ese tipo de propiedad. Además no contamos con presupuesto”. Adiós promesa ¿Y ahora?

Lo terrible de esto es ver cómo una persona que es autoridad, que está en su casi octavo año como tal y otra persona que quiere serlo,  no piensen en el futuro de Chiclayo. Más grave es el caso de Asalde, porque como ingeniero, que muchas veces ha mostrado un aparente interés por lo que pasa en Chiclayo, se preste a una acción que impediría el que contemos con un Mercado Mayorista: Al diablo con el progreso, al diablo con las normas. No interesa la ciudad. Me importa un pepino la chiclayanidad. Lo que quiero es ganar y esos votos me son necesarios. Qué lástima. Y quiere ser Alcalde, sin embargo ya hay varias voces que conocen el tema y se empiezan a preguntar: “¿LA NUEVA DESPENSA….O LA NUEVA PARADA?”



         

domingo, 15 de junio de 2014

ESTE ES EL APRA. ¿QUÉ LES PARECE? II

Lucho Gasco Bravo, el ex alcalde de José Leonardo Ortiz, el ex congresista de la República, fue, es y para muchos seguirá siendo aprista. El año pasado, cansado de tener que soportar lo que Javier Velásquez hacía en Lambayeque y preocupado que le impidiera tentar nuevamente ser el alcalde leonardino, decidió dar un paso al costado. “Renuncio al APRA. Es imposible soportar acciones que le hacen daño al partido y nadie dice nada. Me voy”, dijo resuelto, quien fuera alguna vez, el tesorero aprista. El hombre que pagaba los gastos, cada vez que su amigo Alan García, dejaba caer su humanidad por estas tierras.

Gasco nunca se imaginó que al irse con el sueño de crear su propio movimiento, motivaría a los capitostes apristas a ponerle al frente a quien menos se imaginó: su hijo Marco Gasco Arrobas (MGA). Sí, el mismo en quien había depositado su confianza para que manejara una parte importante del negocio familiar. El mismo que había empezado su propio vuelo  y que había demostrado su capacidad profesional, siendo presidente del AGROBAN. Ese joven al que él, lo hizo aprista. Ahora lo tenía en la vereda del frente y no con un movimiento propio, sino con el enemigo más encarnizado que tiene el aprismo, Alianza para el Progreso.

Los Acuña, paisanos del patriarca de los Gasco, no requirieron de mucho esfuerzo para convencer a Lucho de que se convirtiera en apepista. Fue en el fundo de Humberto Acuña donde las cosas se definieron. Ya estaba Lucho con la “A” en el pecho y Marco empezaba su camino, defendiendo la estrella aprista. Los rumores de discusiones al interior de la familia fueron fuertes e insistentes. Lucho salió a los medios y no ocultó su enojo: “Yo le dije a Marco que iba a ser candidato por APP, Marco no obró correctamente y aceptó el pedido que le hicieran los apristas para que busque la alcaldía de Chiclayo”, dicho sea de paso esquiva para el partido de Alan García, desde la década de los 80.

Marco nunca respondió de mala manera a las declaraciones de su padre. Al contrario, y sabiendo que tenía muchos factores en contra, decidió trabajar con ahínco su campaña. Casi en solitario, empezó a recorrer calles, plazas, mercados, distritos y a contactarse con representantes  de gremios. El no haber vivido de manera permanente en Chiclayo, le iba a generar un triple esfuerzo: conocer la problemática que nos agobia, mirar con visión de futuro las soluciones  y tomar las distancias con su padre, sin faltarle el respeto y sin generar suspicacias entre los apristas.

Con una estrategia desconocida en los apristas, siempre frontales, siempre polémicos, Marco siguió el ejemplo del fantasmagórico Manuel Valverde. En un inicio, dio declaraciones a los medios, pero luego, entró en un extraño silencio. Dicen que es parte de una estrategia debidamente planificada, entendible para Valverde y Palma, ambos con denuncias penales judicializadas, que pueden ser fatales para ellos y su partido. Pero Marco no tiene esos problemas y el espíritu de cuerpo, a estas alturas, lo único que genera es una mala señal de su imagen ante la opinión de los apristas y de los electores en general, que aprecian su presencia en estas elecciones.

Dicen los que conocen los intríngulis apristas, que ninguna candidatura vale, hasta que no la aprueba García y sus adláteres. Dicen que hay una pugna imposible de ocultar, entre Javier Velásquez, que defiende ardorosamente su autoridad sobre todo lo que pasa en Lambayeque, y dirigentes como Omar Quezada, Jorge del Castillo y Genaro Vélez, entre otros, que ven con suma preocupación lo que pasa en el aprismo local. Se especula que la táctica de Velásquez es impedir que aparezcan nuevas figuras, que puedan no empañarlo, porque sin duda eso será muy difícil, pero sí empezar a desconocer su liderazgo.

No se conoce mucho de los asesores que tiene MGA en estos tiempos, pero sí de uno por lo menos, el experimentado periodista y analista político Ricardo Cervera Niño, que volvió a vivir a Chiclayo, según he sabido, por indicación del propio Alan García, de quien es muy amigo. “Quiero que lo ayudes a este muchacho. Quiero que gane en Chiclayo”, le habría dicho el ex presidente, y Ricardo, con un perfil bajo, viene hablándole al oído a Marco, volcando toda su experiencia electoral, como lo hizo cuando asesoró a Javier Pérez de Cuéllar.

Se ha conocido una lista, que podría ser una especie de pre lista de candidatos a regidores. El mismo Marco me la hizo conocer. La encabeza César Torres Gálvez, un independiente, Contador Público Colegiado, con una Maestría en la USAT. Fue durante varios años, el contador del grupo Gasco.  Hoy, ha abierto una consultora, en sociedad con el CPC Tadeo Caballero, un destacado tributarista, alejándose así del grupo. Sin embargo,  no han impedido las fuertes críticas de los apristas de viejo cuño, que dicen: “es un empleado de Lucho Gasco”, “le debe mucho de lo que es a Lucho”, o que dando el toque político digan: “¡cómo va a ser posible que un no aprista vaya como primer regidor”!

Pero las críticas a la pre lista de MGA, no acaban con las efectuadas al primer regidor, del que varios no apristas tienen un excelente concepto, sino que siguen con quien ocupa el segundo lugar, la profesora Laura Yrene Hernández Gonzáles, que justo hoy 15 de junio, cumple años. Como es mujer no digo la edad, es militante aprista. Sin embargo, se trata de un cuadro poco conocido. No se sabe si tiene experiencia en administración pública, ni menos municipal. Es miembro de la generación “Ciro Fernández Salgado”, una especie de club de estudios, que hasta ahora no tiene ningún graduado connotado.

El que va en tercer lugar es, según MGA, un empresario exitoso, de nombre Juan Manuel Vásquez. He consultado a varios apristas y no lo conocen. Un ex secretario general en Lambayeque, me dijo: “el gran problema es que MGA, ha hecho la lista solo. Ha puesto gente  que no son del partido, pero son sus amigos”. Debo señalar que, cuando conversé con Marco, le pregunté sobre el apellido materno de Vásquez y me dijo no recordarlo. Eso es grave, pero peor, es la opinión de sus compañeros.

Los que van en el puesto cuarto, siete, ocho y nueve, sí son apristas conocidos. Aunque con poco vuelo en el ámbito extra partido, Elar Vallejo Rojas, maestro de escuela, alguna vez fue jefe del programa Pro Joven, de donde tuvo que salir al no aceptar presiones de un congresista (está demás decir de quién se trata) para que coloque a su gente.  Alan Víctor Manuel Fernández Guevara, es un joven de 22 años, que según me han dicho, es doctor en leyes.  Nieto de un veterano militante aprista don Ciro Fernández, e hijo de Ciro Fernández Salgado, asesinado vilmente una noche en que, acompañando a Velásquez, volvía de Saña. Hay en éste joven muchas expectativas de su futuro político, incluso una militante aprista, Margarita Reyes Ayasta, le ha pedido a MGA, lo coloque  como primer regidor.

William Ballena y Milagros Quispe, ambos apristas, que ocuparían el puesto ocho y nueve, no aportan mayores luces sobre sus hojas de vida, pero algo les habría visto MGA, para considerarlos. El asunto ahora, va por lo que puedan responder los  compañeros, una vez que se oficialicen las candidaturas, porque en los puestos cinco y seis, van dos invitados de MGA: el empresario Manuel Peramás Sánchez, con nula  participación en política y el ex trabajador de Backus, Jorge Arbulú, en las mismas condiciones que Peramás.

Una fuente confiable me dijo que el problema radicaba en que MGA no ha consultado a ningún dirigente para conformar su lista, lo que ha provocado malestar y enojo entre la militancia. Ya hay voces que señalan que van a votar por Gasco, pero por Lucho Gasco en JLO, por Chiquitín Salazar en Ferreñafe y si depone su “conocida soberbia”, por Alberto Ortiz Prieto  en Chiclayo. Un factor de gran importancia será el trabajo que pueda desarrollar entre los apristas descontentos, Clara Ortiz Prieto, una aprista de viejo cuño, que, alguna vez, por decisión aparentemente de Velásquez, quedara fuera del Congreso, al que había accedido en buena ley.


Que Dios los coja confesados a los apristas. Su líder, Alan García, requiere de triunfos regionales y municipales, para afianzar sus deseos de volver a ser presidente. Claro está, que va a tener que jugar su imagen y autoridad en algunas decisiones. Lo dejará sin piso a Velásquez, que tan útil le ha sido y le es. Mirará con ojo avizor el futuro del APRA en la región, donde la presencia de su adlátere, crea rechazo en muchos niveles apristas  y no apristas. En su decisión magnánima estarán las próximas generaciones de los apristas, mientras tanto, podemos volver a decir “ESTO ES EL APRA. ¿QUÉ LES PARECE? II 

domingo, 8 de junio de 2014

ÉSTE ES EL APRA…. ¿QUÉ LES PARECE?

Dicen que cuando Alan García Pérez estornuda, los apristas se resfrían. Es tan omnímodo el poder que tiene, que nada importante se mueve en el APRA, sin que él se entere, autorice o deniegue. Hace algunos años, tuvieron que inventarle el cargo de presidente del partido para satisfacer su ya conocido descomunal ego. No aceptaba ser secretario colegiado y, por lo tanto, le inventaron ese cargo, que el Jefe y Fundador del APRA, Víctor Raúl Haya de la Torre, nunca  ostentó.

García sabe el peso específico que tiene, no solo entre los apristas, sino ante todos los peruanos. Por eso es que no solamente imparte bendiciones entre sus compañeros, sino que permite que, otros tantos, pretendan imitarlo, gozando como niño con helado cuando sus compañeros fracasan en el empeño. ”Alan hay uno solo” le escuché decir alguna vez a un viejo aprista. Otro, me dijo un día: “es una reencarnación de Pachacutec, Bolívar y Haya”. Sin duda que, el ex presidente del Perú es un privilegiado por Dios. Todos lo sabemos,  aunque el asunto va a estar cuando tenga que rendir  cuentas por los talentos que le dieron. ¿Aprobará?

Entre sus principales imitadores está sin duda, Javier Velásquez Quesquén (JVQ),  el mandamás del aprismo en Lambayeque. Con casi dos décadas como congresista, JVQ ha logrado tejer una enmarañada red de simpatizantes, seguidores, alcahuetes y nuevos amigos, con enormes simpatías por la obra pública. Muchos  rumores se escuchan sobre él en nuestra ciudad. Desde la propiedad de un céntrico hotel, hasta  la intervención a través de terceros, en las más importantes obras del programa aprista “Agua para Todos”. Pero hasta hoy son solo rumores. JAQ, se ha encargado de decir una y otra vez que es un político transparente, aunque valgan verdades, muy pocos, incluidos apristas, le creen.

 Pero el artículo no está elaborado para hablar del congresista y su actuación como tal en las últimas décadas, sino para hablar sobre las listas, que ya están voceadas, presentará el APRA, el próximo 5 de Octubre, tanto para el GRL, como para la MPCh. Me ocuparé en primer término de la lista que encabeza el abogado Manuel Valverde Ancajima (MVA)  al GRL y que intentará derrotar al actual presidente Humberto Acuña, con quien no pudo en el 2010.

Siempre se dijo  que MVA, era un hombre de Velásquez, pero el hoy candidato,  me dijo que no, que se sentía más cercano a Jorge Del Castillo. Sin embargo, durante la campaña, la presencia de JVQ, era notoria. Además, como esta vez, el congresista impuso al candidato a la vice presidencia, el  inefable Andrés Palma Gordillo, de vergonzosa actuación como alcalde de la Municipalidad de Santa Rosa.

Valverde y Palma tienen varias cosas en común. Ambos fueron alcaldes.  Son enemigos de los Acuña y tienen graves denuncias penales judicializadas en curso. Para MVA, la fiscalía ha pedido 18 años de prisión, porque han  considerado como dolosa, su actuación en una obra de “Agua para Todos” en el distrito de Pítipo. Hay que recordar que en un primer momento,  un fiscal de Ferreñafe lo había separado de la denuncia, pero meses después, el Ministerio Público insistió y el Poder Judicial, decidió incluirlo en la denuncia.

El tema es complicado, porque MVA se ha convertido en un fantasma. No se le ve, y casi no ha hablado con los medios. Algunos dicen, ésta es la estrategia que el partido ha decidido. Sin embargo,  creo que para una persona acusada y a quien se le pide tantos años de carcelería, es conveniente decirle a todos “aquí estoy”. No vaya a ser que a alguien se le ocurra sugerirle al fiscal pedir el internamiento en Picsi, por si acaso. Total, 18 años no son como para estar tranquilo, peor si como en este caso, la persona quiere ser autoridad política. Haría bien MVA en dar la cara a la prensa y decir su punto de vista.

Bueno, de Palma qué se puede decir. Su nefasta labor como consejero es conocida por todos. Son innumerables las denuncias, algunas calumniosas, que hizo contra Humberto Acuña,  quien finalmente decidió querellarlo y al parecer, le va a ganar en el Poder Judicial. Una sentencia con inhabilitación y “adiós” candidatura a la Vice. Esto se puede dar antes de las elecciones, por lo que, si lo mismo se da en el caso de MVA, la situación puede ser gravísima para el APRA. La pregunta es “¿Tendrán un Plan B?”

El primer consejero por Chiclayo es el actual regidor de la MDJLO, José Manuel Díaz Periche, hombre ligado a Velásquez Quesquén. “Es su amanuense”, me dijo un aprista molesto. “Es un hombre sin oficio ni beneficio, pero cuida intereses ajenos”, me dijo otro. Lo cierto es que, Díaz Periche, señaló en su Declaración Jurada ante el JNE, que  trabajaba desde el 2008 en el Proyecto Especial Naylamp, hasta que  no le renovaron el contrato CAS  que tenía. Díaz acudió al Poder Judicial con otros compañeros. Un Juez de apellido Colina, solo determinó en su caso, que lo  repusiera.  El estado apeló y finalmente  el Juez fue denunciado y separado del PJ.

Sorpresivamente, a Díaz Periche se le apareció la Virgencita de Olmos. Hoy es vicepresidente del club Los Caimanes de Puerto Eten, que actúa en el fútbol profesional. ¿Qué como lo hace? Pues el presidente Gilberto Ramírez Acuña, uno de estos empresarios  de la construcción que han aparecido en el quinquenio pasado, lo ha considerado en el cargo. La pregunta que muchos vienen haciéndose en Chiclayo es: ¿a qué intereses representa Díaz?

Díaz Periche trabajó en el Congreso desde 2004 al 2007, señaló en su Declaración Jurada como “coordinador general”. “¿De qué, o de quién?” Con seguridad de JVQ, quien sin duda tuvo mucho que ver en el viaje que Díaz Periche hizo  a España entre Mayo y Setiembre del 2008, para seguir en un curso de especialización en Gestión Pública. Hay que tener en cuenta que, el hoy candidato no tiene profesión conocida y que, lo que ha declarado, es que estudia Derecho en la Universidad Garcilaso de la Vega.  Con suerte y un buen padrino, todo es posible en la vida. Y, cómo se dan las cosas, tendrá ingresos seguros en los próximos cuatro años.

Como segundo consejero MVA, ha designado al empresario radial, Víctor Córdova Peña, quien durante los años del fujimorato, fue Director Regional de Transportes, hasta que descubrieron que no contaba con profesión  alguna, aunque su capacidad empresarial, lo había hecho destacarse. Se ha sabido que Córdova Peña se reunió con David Cornejo Chinguel, el candidato de APP, a la alcaldía de Chiclayo, para pedirle que  lo incluya en su lista de regidores, pero puso como condición, que la publicidad que se pusiera en su radio, tenían que pagarla. Cornejo le dio la mano y se fue.

En el tercer lugar, MVA ha considerado al ex policía y actual abogado, Luis  Guevara Dávila, quien es empresario de transporte. Guevara Dávila, un hombre de explosivo carácter, le gusta andar bien pertrechados en armas. Un día, lo entrevisté en “ASÍ SOMOS” y mostró la pistola con la que anda, pero me dijo: “además, en mi camioneta, tengo una metralleta y un par de granadas”. Fue en los días en que asesinaron vilmente a su hermano y al suegro del mismo. No solo les dispararon, sino que los quemaron al interior del vehículo donde estaban.  Guevara Dávila, conocido con el apelativo de “McCollins”, fue acusado de haber propiciado esas muertes, cosa que nunca se probó.

Deysi Rojas, ocupa el cuarto lugar en la lista. Nada se sabe de ella y aunque es imposible que logre salir electa, haría bien MVA, en presentarla. Sobre todo, teniendo en cuenta que debe cumplir con la cuota de género y de jóvenes.  Hay que señalar que tanto Córdova Peña, como Guevara Dávila, no son militantes del APRA, sino invitados de MVA.
   
MVA, ha considerado como  consejero  por la provincia de Lambayeque a   Antonio Miguel Riojas Ortega, que sin ser aprista,  integró la lista  encabezada por el actual alcalde, Percy Ramos, como primer regidor. Riojas Ortega, había sido también  miembro del Concejo lambayecano en el anterior período, representando al PHP de Yehude.  Cuatro años después y siempre como independiente, es convocado ahora al GRL. Hay que recordar sin embargo, que Riojas Ortega, fue regidor de la Municipalidad de Lambayeque entre el 2006 y el 2010, a donde llego representando al movimiento regional “Manos Limpias”.  Sí, ese cuyo líder es Beto Torres.

Pero hay más sobre Riojas Ortega. En una entrevista que publica hoy el diario Correo, la regidora aprista María del Carmen Saldaña Herrera, señala que Riojas  Ortega fue regidor en el periodo de 1999-2002 y llegó al cargo con la camiseta fujimorista de Vamos Vecino.  Saldaña Herrera, tampoco no se ha andado con tapujos y ha señalado: “a Riojas yo lo conozco como el advenedizo que se pone a hablar de los apristas por detrás y, con la edad que tiene, para mí es vergonzoso. No me gustaría tener una vejez así” Más claro el descontento aprista por esta designación, ni el agua, que tanta falta le hace a los lambayecanos.

La otra consejera por Lambayeque es Julia Hernández, seguramente una dama  conocida por MVA, pero sin relevancia pública que destacar. Por Ferreñafe irá Violeta Mozzo, de quien se ha sabido poco en los últimos tiempos.

Debo resaltar las declaraciones dadas,  a una emisora con cobertura nacional de Genaro Vélez Castro, el  viernes pasado: “Yo no sé si esta lista ha sido evaluada. Lo que puedo decir es que, mientras no se inscriba ante el JNE, no hay lista oficial todavía”. Y, remató con esa franqueza, con las que suele decir las cosas, el abogado de Alan García y Presidente del Tribunal de ética y Disciplina del Partido Aprista: “a la mayoría de esas personas no las conozco”. Y yo remato: “ÉSTE ES EL APRA… ¿QUÉ LES PARECE?”

PD.- El comentario sobre la lista municipal que encabeza Marco Gasco, saldrá a continuación.   

martes, 3 de junio de 2014

A CUATRO MESES DEL “MUNDIALITO” DE LAS ELECCIONES

                       

Alianza Para el Progreso – APP, ha sido el primer partido en Lambayeque en consagrar a las listas que los representará en las elecciones del próximo  5 de Octubre. Van a participar en todos los distritos, en las tres provincias y por supuesto, en el Gobierno Regional. Eso habla de una muy buena organización  partidaria y una seriedad para cumplir con  lo que se dice en determinado momento, sobre cualquier caso.
El pasado sábado 31 de Mayo, fue un día de fiesta para los apepistas. Confirmaban la postulación de Humberto Acuña Peralta (HAP) a la reelección para el gobierno regional, de David Cornejo Chinguel (DCCh) , a la alcaldía de la MPCH, de Jacinto Muro Távara a la alcaldía de Ferreñafe y a Ricardo Velezmoro Ruiz a la de Lambayeque.
Aún cuando los datos de las encuestadoras locales han merecido muchos reparos, la percepción que se tiene en el caso de Chiclayo, es que Cornejo Chinguel viene ocupando el primer lugar, seguido, según algunos datos, por Alberto Ortiz Prieto, el candidato de Fuerza Popular, que no arranca todavía su campaña, porque está esperando la confirmación oficial de su candidatura y según otros datos, incluso los que maneja la gente de APP, por Roberto Torres. Y lo dicen en serio. Claro que no les preocupa esa situación, porque la diferencia que los separa es de dos dígitos, a pesar que el actual alcalde, viene haciendo su campaña proselitista, casi con desesperación.
Merece la pena analizar la lista de candidatos a regidores que ha presentado DCCh.  La encabeza un apepista de primera hora y actual regidor, Guillermo Segura Díaz, abogado de profesión.  Segura fue durante su formación universitaria, un hombre de izquierda. Dicen los que lo conocieron en la “Pedro”, que era de Patria Roja, al igual que su amigo apepista,  Francisco Rojas Roalcaba y su ex amigo de partido, Jorge Pizarro Castañeda, ambos con seudónimos protectores. Segura lo niega en todos los frentes, aunque reconoce su inclinación por las ideas de izquierda.
Segura, que tiene una devoción sacrosanta por César Acuña Peralta, fue regidor por Izquierda Unida, allá por los años 80. Tenía ya una inclinación por el protagonismo mediático, imparable. Solía llegar en su mototaxi  a las sesiones de Concejo y estacionarla al lado de la catedral.  Nunca ha negado que fue mototaxista y al mismo tiempo que laboró en el Banco de la Cooperativas, entidad financiera que quebró y llevó a la ruina a mucha gente.
Cuando Carlos Uriarte Núñez lo puso como primer regidor, Segura comenzó a proyectarse para el 2014. APP no ganó, pero Segura sí ingresó como regidor.  Su experiencia política lo hizo ver pronto, que no podía tener mejor escenario para su proyecto que liderar la oposición. Fue patética su lucha contra la regidora Celinda Ortiz Prieto, para quitarle las banderas de la defensa de los comerciantes del Mercado Modelo y no tuvo reparos para mostrarse al lado del consagrado enemigo de APP, Yehude Simon. Quién sabe, por ese tipo de comportamientos, a Humberto Acuña Peralta, no le generaba muchas simpatías  e hizo todo lo posible para que no fuera el candidato de APP a la alcaldía de Chiclayo.
Hace unos días, un amigo aprista se me acercó para decirme, “¿ya conoces la lista del Chinguel?” Le dije que no y me dio los nombres, empezando por el de Segura y me dijo: “Ese pata está “fregao”. Tiene denuncias por omisión a la asistencia familiar y no va a tener cómo solventar sus respuestas a ellas”. En una conversación que tuve con DCCh, le pregunté si sabía algo. Me dijo que no, pero que iba a averiguar porque el tema le preocupaba. Una fuente apepista me hizo saber que esa denuncia, si la hubo, no iba a ser problema, porque Segura tiene trabajo estable en la USS y además recibe dietas en la MPCH, con lo que los descuentos que habría dispuesto el Poder Judicial, tienen cómo ejecutarse.
La segunda persona en la lista de DCCh, es Liliana Barrantes Piscoya, una joven que mostró en los últimos tiempos, mucha resolución en el manejo de las Juntas Vecinales. Hija de la periodista Jesús Piscoya. Liliana hace su debut en política y será sin duda, la que maneje lo concerniente a las tareas que sobre Seguridad Ciudadana, deba a desarrollar la municipalidad.
DCCh le tiene mucha fe y cree que puede ser la gran revelación en los próximos cuatro años. A diferencia de Segura, Liliana no es militante de APP. Es una invitada de Cornejo y por lo tanto, una incógnita en cuanto a la  acatación de disposiciones partidarias. Un comentario personal: si DCCh no ganase, Liliana de todas maneras será regidora y sería una pena que quien gane, no le asigne responsabilidad en la lucha por recuperar la presencia de la MPCH, en lo concerniente a seguridad ciudadana.
El médico Elmer Huancas, invitado de David Cornejo y ex presidente del Colegio Médico en Lambayeque, va en el tercer lugar. No le conozco actividad política, pero sin duda se trata de un profesional responsable y apreciado entre sus colegas. Alguna vez lo escuché hablar y me pareció una persona conocedora de la realidad de la salud de los lambayecanos. En este Concejo que se va en Diciembre, hemos tenido dos médicos. Uno, que formaba parte del decorado de las sesiones y  quién sabe, por su avanzada edad, sin mayores ganas de hacer una labor transcendente en el municipio. 
Y la otra, representante del gremio médico fue Celinda Ortiz Prieto, más empecinada en hacer luchas sociales rayanas con  el populismo, que en proponer acciones referentes a solucionar, desde la acción municipal, los problemas de salud de los chiclayanos, que por cierto no son pocos: desde la perniciosa anemia, hasta el incremento de la tuberculosis, pasando por los embarazos juveniles, en los que al parecer lideramos, es verdad que como región, la tabla de posiciones de las regiones con el mayor número de embarazos juveniles y hasta de adolescentes.
En el cuarto lugar va el abogado Alfredo Montenegro Bermeo, hijo del ex alcalde Alfredo Montenegro de la Oliva y sobrino de Julio Fernández de la Oliva, quien también fuera alcalde de Chiclayo.  Alfredo, amigo personal de DCCh y por lo tanto, no militante apepista, va seguro a ser (si es que ganaran) un contrapeso a Segura en lo concerniente a la aplicación de cuestiones de derecho.
Debo señalar que también sobre Montenegro Bermeo, me llegó la información que tenía denuncias penales por “Maltrato y Omisión a la asistencia familiar”. Esta mañana, en el programa ASI SOMOS, con documentos probatorios que ahora obran también en mi poder, Alfredo demostró que todas esas denuncias habían sido superadas en el Poder Judicial.
Fueron insistentes los rumores que Miguel Bazán Zárate, el actual consejero delegado e íntimo amigo de HAP, presionaba a DCCh, para que en el cuarto lugar pusiera a Jorge Escuza Lora, un amigo personal y persona de su entera confianza, pero el candidato a la alcaldía no dio su brazo a torcer y quedó Alfredo.
Ahora, es válido imaginarse un escenario en el 2015, con un Cornejo electo alcalde y un Acuña perdedor. ¿Qué podría pasar? Aún militante inscrito, Cornejo haría caso a indicaciones partidarias, surgidas en las opiniones de Juan Pablo Horna o de Francisco Rojas Roalcaba, o a las más confrontacionales de Segura. Por lo pronto,  ha dado un primer mensaje: “Presiones  a mí .… ni se atrevan”. Así que ya están avisados los apepistas,  A CUATRO MESES DEL “MUNDIALITO” ELECTORAL.