domingo, 15 de junio de 2014

ESTE ES EL APRA. ¿QUÉ LES PARECE? II

Lucho Gasco Bravo, el ex alcalde de José Leonardo Ortiz, el ex congresista de la República, fue, es y para muchos seguirá siendo aprista. El año pasado, cansado de tener que soportar lo que Javier Velásquez hacía en Lambayeque y preocupado que le impidiera tentar nuevamente ser el alcalde leonardino, decidió dar un paso al costado. “Renuncio al APRA. Es imposible soportar acciones que le hacen daño al partido y nadie dice nada. Me voy”, dijo resuelto, quien fuera alguna vez, el tesorero aprista. El hombre que pagaba los gastos, cada vez que su amigo Alan García, dejaba caer su humanidad por estas tierras.

Gasco nunca se imaginó que al irse con el sueño de crear su propio movimiento, motivaría a los capitostes apristas a ponerle al frente a quien menos se imaginó: su hijo Marco Gasco Arrobas (MGA). Sí, el mismo en quien había depositado su confianza para que manejara una parte importante del negocio familiar. El mismo que había empezado su propio vuelo  y que había demostrado su capacidad profesional, siendo presidente del AGROBAN. Ese joven al que él, lo hizo aprista. Ahora lo tenía en la vereda del frente y no con un movimiento propio, sino con el enemigo más encarnizado que tiene el aprismo, Alianza para el Progreso.

Los Acuña, paisanos del patriarca de los Gasco, no requirieron de mucho esfuerzo para convencer a Lucho de que se convirtiera en apepista. Fue en el fundo de Humberto Acuña donde las cosas se definieron. Ya estaba Lucho con la “A” en el pecho y Marco empezaba su camino, defendiendo la estrella aprista. Los rumores de discusiones al interior de la familia fueron fuertes e insistentes. Lucho salió a los medios y no ocultó su enojo: “Yo le dije a Marco que iba a ser candidato por APP, Marco no obró correctamente y aceptó el pedido que le hicieran los apristas para que busque la alcaldía de Chiclayo”, dicho sea de paso esquiva para el partido de Alan García, desde la década de los 80.

Marco nunca respondió de mala manera a las declaraciones de su padre. Al contrario, y sabiendo que tenía muchos factores en contra, decidió trabajar con ahínco su campaña. Casi en solitario, empezó a recorrer calles, plazas, mercados, distritos y a contactarse con representantes  de gremios. El no haber vivido de manera permanente en Chiclayo, le iba a generar un triple esfuerzo: conocer la problemática que nos agobia, mirar con visión de futuro las soluciones  y tomar las distancias con su padre, sin faltarle el respeto y sin generar suspicacias entre los apristas.

Con una estrategia desconocida en los apristas, siempre frontales, siempre polémicos, Marco siguió el ejemplo del fantasmagórico Manuel Valverde. En un inicio, dio declaraciones a los medios, pero luego, entró en un extraño silencio. Dicen que es parte de una estrategia debidamente planificada, entendible para Valverde y Palma, ambos con denuncias penales judicializadas, que pueden ser fatales para ellos y su partido. Pero Marco no tiene esos problemas y el espíritu de cuerpo, a estas alturas, lo único que genera es una mala señal de su imagen ante la opinión de los apristas y de los electores en general, que aprecian su presencia en estas elecciones.

Dicen los que conocen los intríngulis apristas, que ninguna candidatura vale, hasta que no la aprueba García y sus adláteres. Dicen que hay una pugna imposible de ocultar, entre Javier Velásquez, que defiende ardorosamente su autoridad sobre todo lo que pasa en Lambayeque, y dirigentes como Omar Quezada, Jorge del Castillo y Genaro Vélez, entre otros, que ven con suma preocupación lo que pasa en el aprismo local. Se especula que la táctica de Velásquez es impedir que aparezcan nuevas figuras, que puedan no empañarlo, porque sin duda eso será muy difícil, pero sí empezar a desconocer su liderazgo.

No se conoce mucho de los asesores que tiene MGA en estos tiempos, pero sí de uno por lo menos, el experimentado periodista y analista político Ricardo Cervera Niño, que volvió a vivir a Chiclayo, según he sabido, por indicación del propio Alan García, de quien es muy amigo. “Quiero que lo ayudes a este muchacho. Quiero que gane en Chiclayo”, le habría dicho el ex presidente, y Ricardo, con un perfil bajo, viene hablándole al oído a Marco, volcando toda su experiencia electoral, como lo hizo cuando asesoró a Javier Pérez de Cuéllar.

Se ha conocido una lista, que podría ser una especie de pre lista de candidatos a regidores. El mismo Marco me la hizo conocer. La encabeza César Torres Gálvez, un independiente, Contador Público Colegiado, con una Maestría en la USAT. Fue durante varios años, el contador del grupo Gasco.  Hoy, ha abierto una consultora, en sociedad con el CPC Tadeo Caballero, un destacado tributarista, alejándose así del grupo. Sin embargo,  no han impedido las fuertes críticas de los apristas de viejo cuño, que dicen: “es un empleado de Lucho Gasco”, “le debe mucho de lo que es a Lucho”, o que dando el toque político digan: “¡cómo va a ser posible que un no aprista vaya como primer regidor”!

Pero las críticas a la pre lista de MGA, no acaban con las efectuadas al primer regidor, del que varios no apristas tienen un excelente concepto, sino que siguen con quien ocupa el segundo lugar, la profesora Laura Yrene Hernández Gonzáles, que justo hoy 15 de junio, cumple años. Como es mujer no digo la edad, es militante aprista. Sin embargo, se trata de un cuadro poco conocido. No se sabe si tiene experiencia en administración pública, ni menos municipal. Es miembro de la generación “Ciro Fernández Salgado”, una especie de club de estudios, que hasta ahora no tiene ningún graduado connotado.

El que va en tercer lugar es, según MGA, un empresario exitoso, de nombre Juan Manuel Vásquez. He consultado a varios apristas y no lo conocen. Un ex secretario general en Lambayeque, me dijo: “el gran problema es que MGA, ha hecho la lista solo. Ha puesto gente  que no son del partido, pero son sus amigos”. Debo señalar que, cuando conversé con Marco, le pregunté sobre el apellido materno de Vásquez y me dijo no recordarlo. Eso es grave, pero peor, es la opinión de sus compañeros.

Los que van en el puesto cuarto, siete, ocho y nueve, sí son apristas conocidos. Aunque con poco vuelo en el ámbito extra partido, Elar Vallejo Rojas, maestro de escuela, alguna vez fue jefe del programa Pro Joven, de donde tuvo que salir al no aceptar presiones de un congresista (está demás decir de quién se trata) para que coloque a su gente.  Alan Víctor Manuel Fernández Guevara, es un joven de 22 años, que según me han dicho, es doctor en leyes.  Nieto de un veterano militante aprista don Ciro Fernández, e hijo de Ciro Fernández Salgado, asesinado vilmente una noche en que, acompañando a Velásquez, volvía de Saña. Hay en éste joven muchas expectativas de su futuro político, incluso una militante aprista, Margarita Reyes Ayasta, le ha pedido a MGA, lo coloque  como primer regidor.

William Ballena y Milagros Quispe, ambos apristas, que ocuparían el puesto ocho y nueve, no aportan mayores luces sobre sus hojas de vida, pero algo les habría visto MGA, para considerarlos. El asunto ahora, va por lo que puedan responder los  compañeros, una vez que se oficialicen las candidaturas, porque en los puestos cinco y seis, van dos invitados de MGA: el empresario Manuel Peramás Sánchez, con nula  participación en política y el ex trabajador de Backus, Jorge Arbulú, en las mismas condiciones que Peramás.

Una fuente confiable me dijo que el problema radicaba en que MGA no ha consultado a ningún dirigente para conformar su lista, lo que ha provocado malestar y enojo entre la militancia. Ya hay voces que señalan que van a votar por Gasco, pero por Lucho Gasco en JLO, por Chiquitín Salazar en Ferreñafe y si depone su “conocida soberbia”, por Alberto Ortiz Prieto  en Chiclayo. Un factor de gran importancia será el trabajo que pueda desarrollar entre los apristas descontentos, Clara Ortiz Prieto, una aprista de viejo cuño, que, alguna vez, por decisión aparentemente de Velásquez, quedara fuera del Congreso, al que había accedido en buena ley.


Que Dios los coja confesados a los apristas. Su líder, Alan García, requiere de triunfos regionales y municipales, para afianzar sus deseos de volver a ser presidente. Claro está, que va a tener que jugar su imagen y autoridad en algunas decisiones. Lo dejará sin piso a Velásquez, que tan útil le ha sido y le es. Mirará con ojo avizor el futuro del APRA en la región, donde la presencia de su adlátere, crea rechazo en muchos niveles apristas  y no apristas. En su decisión magnánima estarán las próximas generaciones de los apristas, mientras tanto, podemos volver a decir “ESTO ES EL APRA. ¿QUÉ LES PARECE? II 

domingo, 8 de junio de 2014

ÉSTE ES EL APRA…. ¿QUÉ LES PARECE?

Dicen que cuando Alan García Pérez estornuda, los apristas se resfrían. Es tan omnímodo el poder que tiene, que nada importante se mueve en el APRA, sin que él se entere, autorice o deniegue. Hace algunos años, tuvieron que inventarle el cargo de presidente del partido para satisfacer su ya conocido descomunal ego. No aceptaba ser secretario colegiado y, por lo tanto, le inventaron ese cargo, que el Jefe y Fundador del APRA, Víctor Raúl Haya de la Torre, nunca  ostentó.

García sabe el peso específico que tiene, no solo entre los apristas, sino ante todos los peruanos. Por eso es que no solamente imparte bendiciones entre sus compañeros, sino que permite que, otros tantos, pretendan imitarlo, gozando como niño con helado cuando sus compañeros fracasan en el empeño. ”Alan hay uno solo” le escuché decir alguna vez a un viejo aprista. Otro, me dijo un día: “es una reencarnación de Pachacutec, Bolívar y Haya”. Sin duda que, el ex presidente del Perú es un privilegiado por Dios. Todos lo sabemos,  aunque el asunto va a estar cuando tenga que rendir  cuentas por los talentos que le dieron. ¿Aprobará?

Entre sus principales imitadores está sin duda, Javier Velásquez Quesquén (JVQ),  el mandamás del aprismo en Lambayeque. Con casi dos décadas como congresista, JVQ ha logrado tejer una enmarañada red de simpatizantes, seguidores, alcahuetes y nuevos amigos, con enormes simpatías por la obra pública. Muchos  rumores se escuchan sobre él en nuestra ciudad. Desde la propiedad de un céntrico hotel, hasta  la intervención a través de terceros, en las más importantes obras del programa aprista “Agua para Todos”. Pero hasta hoy son solo rumores. JAQ, se ha encargado de decir una y otra vez que es un político transparente, aunque valgan verdades, muy pocos, incluidos apristas, le creen.

 Pero el artículo no está elaborado para hablar del congresista y su actuación como tal en las últimas décadas, sino para hablar sobre las listas, que ya están voceadas, presentará el APRA, el próximo 5 de Octubre, tanto para el GRL, como para la MPCh. Me ocuparé en primer término de la lista que encabeza el abogado Manuel Valverde Ancajima (MVA)  al GRL y que intentará derrotar al actual presidente Humberto Acuña, con quien no pudo en el 2010.

Siempre se dijo  que MVA, era un hombre de Velásquez, pero el hoy candidato,  me dijo que no, que se sentía más cercano a Jorge Del Castillo. Sin embargo, durante la campaña, la presencia de JVQ, era notoria. Además, como esta vez, el congresista impuso al candidato a la vice presidencia, el  inefable Andrés Palma Gordillo, de vergonzosa actuación como alcalde de la Municipalidad de Santa Rosa.

Valverde y Palma tienen varias cosas en común. Ambos fueron alcaldes.  Son enemigos de los Acuña y tienen graves denuncias penales judicializadas en curso. Para MVA, la fiscalía ha pedido 18 años de prisión, porque han  considerado como dolosa, su actuación en una obra de “Agua para Todos” en el distrito de Pítipo. Hay que recordar que en un primer momento,  un fiscal de Ferreñafe lo había separado de la denuncia, pero meses después, el Ministerio Público insistió y el Poder Judicial, decidió incluirlo en la denuncia.

El tema es complicado, porque MVA se ha convertido en un fantasma. No se le ve, y casi no ha hablado con los medios. Algunos dicen, ésta es la estrategia que el partido ha decidido. Sin embargo,  creo que para una persona acusada y a quien se le pide tantos años de carcelería, es conveniente decirle a todos “aquí estoy”. No vaya a ser que a alguien se le ocurra sugerirle al fiscal pedir el internamiento en Picsi, por si acaso. Total, 18 años no son como para estar tranquilo, peor si como en este caso, la persona quiere ser autoridad política. Haría bien MVA en dar la cara a la prensa y decir su punto de vista.

Bueno, de Palma qué se puede decir. Su nefasta labor como consejero es conocida por todos. Son innumerables las denuncias, algunas calumniosas, que hizo contra Humberto Acuña,  quien finalmente decidió querellarlo y al parecer, le va a ganar en el Poder Judicial. Una sentencia con inhabilitación y “adiós” candidatura a la Vice. Esto se puede dar antes de las elecciones, por lo que, si lo mismo se da en el caso de MVA, la situación puede ser gravísima para el APRA. La pregunta es “¿Tendrán un Plan B?”

El primer consejero por Chiclayo es el actual regidor de la MDJLO, José Manuel Díaz Periche, hombre ligado a Velásquez Quesquén. “Es su amanuense”, me dijo un aprista molesto. “Es un hombre sin oficio ni beneficio, pero cuida intereses ajenos”, me dijo otro. Lo cierto es que, Díaz Periche, señaló en su Declaración Jurada ante el JNE, que  trabajaba desde el 2008 en el Proyecto Especial Naylamp, hasta que  no le renovaron el contrato CAS  que tenía. Díaz acudió al Poder Judicial con otros compañeros. Un Juez de apellido Colina, solo determinó en su caso, que lo  repusiera.  El estado apeló y finalmente  el Juez fue denunciado y separado del PJ.

Sorpresivamente, a Díaz Periche se le apareció la Virgencita de Olmos. Hoy es vicepresidente del club Los Caimanes de Puerto Eten, que actúa en el fútbol profesional. ¿Qué como lo hace? Pues el presidente Gilberto Ramírez Acuña, uno de estos empresarios  de la construcción que han aparecido en el quinquenio pasado, lo ha considerado en el cargo. La pregunta que muchos vienen haciéndose en Chiclayo es: ¿a qué intereses representa Díaz?

Díaz Periche trabajó en el Congreso desde 2004 al 2007, señaló en su Declaración Jurada como “coordinador general”. “¿De qué, o de quién?” Con seguridad de JVQ, quien sin duda tuvo mucho que ver en el viaje que Díaz Periche hizo  a España entre Mayo y Setiembre del 2008, para seguir en un curso de especialización en Gestión Pública. Hay que tener en cuenta que, el hoy candidato no tiene profesión conocida y que, lo que ha declarado, es que estudia Derecho en la Universidad Garcilaso de la Vega.  Con suerte y un buen padrino, todo es posible en la vida. Y, cómo se dan las cosas, tendrá ingresos seguros en los próximos cuatro años.

Como segundo consejero MVA, ha designado al empresario radial, Víctor Córdova Peña, quien durante los años del fujimorato, fue Director Regional de Transportes, hasta que descubrieron que no contaba con profesión  alguna, aunque su capacidad empresarial, lo había hecho destacarse. Se ha sabido que Córdova Peña se reunió con David Cornejo Chinguel, el candidato de APP, a la alcaldía de Chiclayo, para pedirle que  lo incluya en su lista de regidores, pero puso como condición, que la publicidad que se pusiera en su radio, tenían que pagarla. Cornejo le dio la mano y se fue.

En el tercer lugar, MVA ha considerado al ex policía y actual abogado, Luis  Guevara Dávila, quien es empresario de transporte. Guevara Dávila, un hombre de explosivo carácter, le gusta andar bien pertrechados en armas. Un día, lo entrevisté en “ASÍ SOMOS” y mostró la pistola con la que anda, pero me dijo: “además, en mi camioneta, tengo una metralleta y un par de granadas”. Fue en los días en que asesinaron vilmente a su hermano y al suegro del mismo. No solo les dispararon, sino que los quemaron al interior del vehículo donde estaban.  Guevara Dávila, conocido con el apelativo de “McCollins”, fue acusado de haber propiciado esas muertes, cosa que nunca se probó.

Deysi Rojas, ocupa el cuarto lugar en la lista. Nada se sabe de ella y aunque es imposible que logre salir electa, haría bien MVA, en presentarla. Sobre todo, teniendo en cuenta que debe cumplir con la cuota de género y de jóvenes.  Hay que señalar que tanto Córdova Peña, como Guevara Dávila, no son militantes del APRA, sino invitados de MVA.
   
MVA, ha considerado como  consejero  por la provincia de Lambayeque a   Antonio Miguel Riojas Ortega, que sin ser aprista,  integró la lista  encabezada por el actual alcalde, Percy Ramos, como primer regidor. Riojas Ortega, había sido también  miembro del Concejo lambayecano en el anterior período, representando al PHP de Yehude.  Cuatro años después y siempre como independiente, es convocado ahora al GRL. Hay que recordar sin embargo, que Riojas Ortega, fue regidor de la Municipalidad de Lambayeque entre el 2006 y el 2010, a donde llego representando al movimiento regional “Manos Limpias”.  Sí, ese cuyo líder es Beto Torres.

Pero hay más sobre Riojas Ortega. En una entrevista que publica hoy el diario Correo, la regidora aprista María del Carmen Saldaña Herrera, señala que Riojas  Ortega fue regidor en el periodo de 1999-2002 y llegó al cargo con la camiseta fujimorista de Vamos Vecino.  Saldaña Herrera, tampoco no se ha andado con tapujos y ha señalado: “a Riojas yo lo conozco como el advenedizo que se pone a hablar de los apristas por detrás y, con la edad que tiene, para mí es vergonzoso. No me gustaría tener una vejez así” Más claro el descontento aprista por esta designación, ni el agua, que tanta falta le hace a los lambayecanos.

La otra consejera por Lambayeque es Julia Hernández, seguramente una dama  conocida por MVA, pero sin relevancia pública que destacar. Por Ferreñafe irá Violeta Mozzo, de quien se ha sabido poco en los últimos tiempos.

Debo resaltar las declaraciones dadas,  a una emisora con cobertura nacional de Genaro Vélez Castro, el  viernes pasado: “Yo no sé si esta lista ha sido evaluada. Lo que puedo decir es que, mientras no se inscriba ante el JNE, no hay lista oficial todavía”. Y, remató con esa franqueza, con las que suele decir las cosas, el abogado de Alan García y Presidente del Tribunal de ética y Disciplina del Partido Aprista: “a la mayoría de esas personas no las conozco”. Y yo remato: “ÉSTE ES EL APRA… ¿QUÉ LES PARECE?”

PD.- El comentario sobre la lista municipal que encabeza Marco Gasco, saldrá a continuación.   

martes, 3 de junio de 2014

A CUATRO MESES DEL “MUNDIALITO” DE LAS ELECCIONES

                       

Alianza Para el Progreso – APP, ha sido el primer partido en Lambayeque en consagrar a las listas que los representará en las elecciones del próximo  5 de Octubre. Van a participar en todos los distritos, en las tres provincias y por supuesto, en el Gobierno Regional. Eso habla de una muy buena organización  partidaria y una seriedad para cumplir con  lo que se dice en determinado momento, sobre cualquier caso.
El pasado sábado 31 de Mayo, fue un día de fiesta para los apepistas. Confirmaban la postulación de Humberto Acuña Peralta (HAP) a la reelección para el gobierno regional, de David Cornejo Chinguel (DCCh) , a la alcaldía de la MPCH, de Jacinto Muro Távara a la alcaldía de Ferreñafe y a Ricardo Velezmoro Ruiz a la de Lambayeque.
Aún cuando los datos de las encuestadoras locales han merecido muchos reparos, la percepción que se tiene en el caso de Chiclayo, es que Cornejo Chinguel viene ocupando el primer lugar, seguido, según algunos datos, por Alberto Ortiz Prieto, el candidato de Fuerza Popular, que no arranca todavía su campaña, porque está esperando la confirmación oficial de su candidatura y según otros datos, incluso los que maneja la gente de APP, por Roberto Torres. Y lo dicen en serio. Claro que no les preocupa esa situación, porque la diferencia que los separa es de dos dígitos, a pesar que el actual alcalde, viene haciendo su campaña proselitista, casi con desesperación.
Merece la pena analizar la lista de candidatos a regidores que ha presentado DCCh.  La encabeza un apepista de primera hora y actual regidor, Guillermo Segura Díaz, abogado de profesión.  Segura fue durante su formación universitaria, un hombre de izquierda. Dicen los que lo conocieron en la “Pedro”, que era de Patria Roja, al igual que su amigo apepista,  Francisco Rojas Roalcaba y su ex amigo de partido, Jorge Pizarro Castañeda, ambos con seudónimos protectores. Segura lo niega en todos los frentes, aunque reconoce su inclinación por las ideas de izquierda.
Segura, que tiene una devoción sacrosanta por César Acuña Peralta, fue regidor por Izquierda Unida, allá por los años 80. Tenía ya una inclinación por el protagonismo mediático, imparable. Solía llegar en su mototaxi  a las sesiones de Concejo y estacionarla al lado de la catedral.  Nunca ha negado que fue mototaxista y al mismo tiempo que laboró en el Banco de la Cooperativas, entidad financiera que quebró y llevó a la ruina a mucha gente.
Cuando Carlos Uriarte Núñez lo puso como primer regidor, Segura comenzó a proyectarse para el 2014. APP no ganó, pero Segura sí ingresó como regidor.  Su experiencia política lo hizo ver pronto, que no podía tener mejor escenario para su proyecto que liderar la oposición. Fue patética su lucha contra la regidora Celinda Ortiz Prieto, para quitarle las banderas de la defensa de los comerciantes del Mercado Modelo y no tuvo reparos para mostrarse al lado del consagrado enemigo de APP, Yehude Simon. Quién sabe, por ese tipo de comportamientos, a Humberto Acuña Peralta, no le generaba muchas simpatías  e hizo todo lo posible para que no fuera el candidato de APP a la alcaldía de Chiclayo.
Hace unos días, un amigo aprista se me acercó para decirme, “¿ya conoces la lista del Chinguel?” Le dije que no y me dio los nombres, empezando por el de Segura y me dijo: “Ese pata está “fregao”. Tiene denuncias por omisión a la asistencia familiar y no va a tener cómo solventar sus respuestas a ellas”. En una conversación que tuve con DCCh, le pregunté si sabía algo. Me dijo que no, pero que iba a averiguar porque el tema le preocupaba. Una fuente apepista me hizo saber que esa denuncia, si la hubo, no iba a ser problema, porque Segura tiene trabajo estable en la USS y además recibe dietas en la MPCH, con lo que los descuentos que habría dispuesto el Poder Judicial, tienen cómo ejecutarse.
La segunda persona en la lista de DCCh, es Liliana Barrantes Piscoya, una joven que mostró en los últimos tiempos, mucha resolución en el manejo de las Juntas Vecinales. Hija de la periodista Jesús Piscoya. Liliana hace su debut en política y será sin duda, la que maneje lo concerniente a las tareas que sobre Seguridad Ciudadana, deba a desarrollar la municipalidad.
DCCh le tiene mucha fe y cree que puede ser la gran revelación en los próximos cuatro años. A diferencia de Segura, Liliana no es militante de APP. Es una invitada de Cornejo y por lo tanto, una incógnita en cuanto a la  acatación de disposiciones partidarias. Un comentario personal: si DCCh no ganase, Liliana de todas maneras será regidora y sería una pena que quien gane, no le asigne responsabilidad en la lucha por recuperar la presencia de la MPCH, en lo concerniente a seguridad ciudadana.
El médico Elmer Huancas, invitado de David Cornejo y ex presidente del Colegio Médico en Lambayeque, va en el tercer lugar. No le conozco actividad política, pero sin duda se trata de un profesional responsable y apreciado entre sus colegas. Alguna vez lo escuché hablar y me pareció una persona conocedora de la realidad de la salud de los lambayecanos. En este Concejo que se va en Diciembre, hemos tenido dos médicos. Uno, que formaba parte del decorado de las sesiones y  quién sabe, por su avanzada edad, sin mayores ganas de hacer una labor transcendente en el municipio. 
Y la otra, representante del gremio médico fue Celinda Ortiz Prieto, más empecinada en hacer luchas sociales rayanas con  el populismo, que en proponer acciones referentes a solucionar, desde la acción municipal, los problemas de salud de los chiclayanos, que por cierto no son pocos: desde la perniciosa anemia, hasta el incremento de la tuberculosis, pasando por los embarazos juveniles, en los que al parecer lideramos, es verdad que como región, la tabla de posiciones de las regiones con el mayor número de embarazos juveniles y hasta de adolescentes.
En el cuarto lugar va el abogado Alfredo Montenegro Bermeo, hijo del ex alcalde Alfredo Montenegro de la Oliva y sobrino de Julio Fernández de la Oliva, quien también fuera alcalde de Chiclayo.  Alfredo, amigo personal de DCCh y por lo tanto, no militante apepista, va seguro a ser (si es que ganaran) un contrapeso a Segura en lo concerniente a la aplicación de cuestiones de derecho.
Debo señalar que también sobre Montenegro Bermeo, me llegó la información que tenía denuncias penales por “Maltrato y Omisión a la asistencia familiar”. Esta mañana, en el programa ASI SOMOS, con documentos probatorios que ahora obran también en mi poder, Alfredo demostró que todas esas denuncias habían sido superadas en el Poder Judicial.
Fueron insistentes los rumores que Miguel Bazán Zárate, el actual consejero delegado e íntimo amigo de HAP, presionaba a DCCh, para que en el cuarto lugar pusiera a Jorge Escuza Lora, un amigo personal y persona de su entera confianza, pero el candidato a la alcaldía no dio su brazo a torcer y quedó Alfredo.
Ahora, es válido imaginarse un escenario en el 2015, con un Cornejo electo alcalde y un Acuña perdedor. ¿Qué podría pasar? Aún militante inscrito, Cornejo haría caso a indicaciones partidarias, surgidas en las opiniones de Juan Pablo Horna o de Francisco Rojas Roalcaba, o a las más confrontacionales de Segura. Por lo pronto,  ha dado un primer mensaje: “Presiones  a mí .… ni se atrevan”. Así que ya están avisados los apepistas,  A CUATRO MESES DEL “MUNDIALITO” ELECTORAL.


domingo, 25 de mayo de 2014

SE CALIENTA LA ARENA

Que en los procesos electorales se rompen amistades, no me cabe ninguna duda. Suele pasar que, quienes entran en competencia por iniciativa propia, pero muchas veces por recomendaciones de sus asesores, no dudan en atacar con implacable fiereza al amigo de ayer, al compadre de siempre, o al vecino circunstancial, con el que comparte muchas expectativas. En su edición del pasado jueves, el diario La República presentó explosivas declaraciones del Presidente Regional, Humberto Acuña Peralta (HAP) y del Gerente General de Agro Pomalca y candidato de Fuerza Popular a la presidencia del GRL, Antonio Becerril Rodriguez (ABR). Antes de analizar sus respuestas, quiero felicitar el trabajo de las jóvenes periodistas de ese diario: Nataly Manay Torres, Yessica Cubas Barboza, Isella Vega y Mari Carmen Chinchay. Las he venido siguiendo en los últimos tiempos y veo con agrado que cada día, no solo se esmeran más para hacer un eficiente trabajo, sino que también con la experiencia que van acumulando, hacen que la lectura de sus notas sean, no solo interesantes, sino agradables al lector. Dicho esto, vuelvo al tema. No sé quién empezó, pero sospecho que al decidir HAP recibir en su oficina a una delegación de ex trabajadores azucareros, liderados por un siempre conflictivo personaje de apellido Egúsquiza, originó la molestia de ABR, que consideró como una afrenta la decisión del presidente, sobre todo, teniendo en cuenta los antecedentes conflictivos de Egúsquiza contra el Grupo Oviedo, que en su momento lo despidió de Tumán por su obstinada persistencia en la creación de conflictos sociales, que alteraban la paz laboral que la empresa estaba construyendo. ABR, viejo conocedor de los vaivenes azucareros en toda su extensión, reaccionó con rapidez y denunció la aparición de una organización denominada “Consejo Regional Azucarero de Lambayeque- CRALAM”. “No representan a nadie. Lo único que saben es crear problemas y HAP ha cometido un gran error al recibirlos, porque se van a sentir avalados por el GRL y empezarán a crear problema”. La respuesta del presidente, fue: “yo no puedo negarme a recibir a una organización que pide hablar conmigo”. ¿Un error calculado o un exceso de generosidad? Lo cierto es que esa decisión prendió la mecha. Al parecer en una marcha de gente que gritaba “Becerril no”, se distribuyeron unos volantes hechos en material costoso, “que griten no me interesa, pero me preocupa el que puedan derrochar dinero para atacarme. Estoy convencido que no están solos. Detrás está APP” dijo a la prensa ABR. Es que en la tortuosa inicial relación del Grupo Oviedo y Pomalca hubo muertos y heridos, cuyos recuerdos, al parecer, no terminan de cerrar. A algunos no les importa que la situación de Pomalca y Tumán sea hoy muy diferente a las épocas de las cooperativas. Prefieren el caos, las irresponsabilidades, los abusos que se cometían con los trabajadores, al orden, el respeto, los pagos puntuales, las inversiones para mejorar las empresas. Pero la mención que ABR hizo sobre que APP estaba detrás de todo, causó que HAP se olvidara de su investidura. Por un momento, que le puede pasar la factura más adelante, respondió con todo. Debo entender que fue el candidato el que declaró a La República. Craso error. Su licencia arranca el 6 de Junio, hasta entonces tiene que guardar la compostura y aunque el hígado se le retuerza, evitar echar gasolina al fuego, con que seguramente sus adversarios querrán quemarlo. “Para nadie es un secreto que las empresas agroindustriales están quebradas y que sus patrimonios, no han crecido, pero sí el de los gerentes y prósperos empresarios” respondió HAP, olvidando por un momento que en su condición de Presidente de la Región, esa opinión debió decirla hace tiempo, para que los que se sientan afectados, puedan también dar sus puntos de vista. Que las azucareras tienen problemas, no es un secreto para nadie. Pero no cabe duda que mirando retrospectivamente la situación de Tumán y Pomalca, ha mejorado sustancialmente. Cobran puntualmente sus sueldos y salarios. Los atienden en Essalud, gozan de vacaciones, les han hecho partícipes de utilidades. Que los trabajadores esperan más, están en todo su derecho. Pero ellos, los trabajadores cooperativistas, se tomaron 37 años para destruir sus empresas, no pueden exigir que en menos de 15, estén en el paraíso. Quizás por esa declaración, que Pomalca estaba en quiebra y que su gerente general la abandonaba porque no daba para más, es que se originó una agresiva respuesta de ABR, que no se la dio a La República, sino a nosotros, en el programa ASÍ SOMOS. “Tengo muchos años en la industria azucarera, un nombre ganado y un prestigio, no solo nacional sino también, fuera del país. Nunca me he corrido en situaciones difíciles. Siempre he dado la cara y no necesito a nadie para que me defienda”. ABR no puso freno y siguió: “Yo voy a pedir que se investiguen a las empresas que han hecho las obras que el GRL ha realizado. Hasta las últimas consecuencias. Vamos a ver cuántos testaferros han trabajado en esas obras”. Comenzar una campaña electoral con insinuaciones de ilicitudes, es bastante preocupante. Claro, algunos estarán felices, “empezó el circo” ese que vende, que produce rentabilidad a aquellos irresponsables, que no son solo periodistas, sino que se mueven también en el círculo, a veces íntimos de los candidatos. Hizo bien HAP, en señalar: “Debo recordarles a todos aquellos que se han olvidado, que la paz social en Lambayeque es mi responsabilidad”. Sí, es cierto. Por eso, en estas circunstancias en que aparecen incendiarios vestidos de bomberos, es que hay que saber a quién se le abre la puerta. HAP, debe entender que en estas elecciones va a ser un poco la piñata de la fiesta. Todos los candidatos van a tratar de tumbarlo y si sus repuestas son hepáticas, serán fatales para él. El grupo que lo rodea deberá ser lo suficientemente firme para asesorarlo, buscando el triunfo. Eso significa que, si están convencidos que deben decirle NO, pues sepan hacerlo con convicción. El poder envanece. El Nene del 2010 no es el HAP del 2014 y entonces, si quiere APP ganar las elecciones, deben considerar a su candidato como un mortal más y no como al hermano menor de Cristo. ABR va a tener que trabajar arduamente para lograr su objetivo. Devolver golpe por golpe. En política muchas veces es bueno, pero cuando los adversarios tienen el mismo status. Cuando no, es preferible hablar de los temas positivos que se esté ofreciendo a una comunidad. Los rumores que hay que el congresista Aguinaga no mantiene una buena relación con el candidato, que lo presiona para que sea más agresivo con HAP, debe merecer también una atención especial de los responsables de Fuerza Popular. Becerril no lidera las encuestas por el momento, pero si llegara a hacerlo, las críticas serán durísimas, como lo demuestra el hecho que ha querido inhabilitarlo, porque “no tiene residencia probada de tres años en Chiclayo. Su DNI recién lo cambió hace dos y algunos meses”, señalaron sus críticos, olvidando que el Art. 13 inc. 2 de la Ley 29470, que tiene que ver con las elecciones regionales, dice claramente: “Acreditar residencia efectiva en la circunscripción en que se postula y en la fecha de postulación con un mínimo de 3 años; y estar inscrito en el Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (RENIEC) con domicilio en la circunscripción para la que se postula”. Como se sabe, ABR trabaja en Pomalca desde el 2006 y vive, como lo ha señalado él, en “un departamento que me ha alquilado una empresa inmobiliaria en Bolognesi 756. Que no haya cambiado mi DNI con más tiempo de anticipación, no me inhabilita. Les recuerdo que hay un congresista, que al momento de ser elegido, tenía su DNI emitido en Lima y salió electo por Lambayeque”. Bueno, así están las cosas cuando estamos ya casi a cuatro meses para el momento decisivo y mientras esperamos la aparición del ayer locuaz y hoy un mudo candidato aprista, Manuel Valverde Ancajima, ya podemos decir sin temor a equivocarnos que se CALIENTA LA ARENA.

jueves, 22 de mayo de 2014

CÓMO NO AMARTE CHICLAYO Hace algunos años, exactamente 14, cuando ocupaba el cargo de alcalde de la provincia, una mañana mientras tomaba desayuno, escuché en Radio Fuego, en el programa que dirigía Willy Serrato, a mi amigo Alfredo Montenegro Bermeo, criticarme acremente por algunas acciones que pasaban en la ciudad y remarcando que el problema era que “el alcalde Noblecilla no es chiclayano”, en una evidente demostración de macartismo provinciano, que me llevó a tomar el teléfono y llamar a la radio para que me permitieran dar mi opinión. Serrato accedió y yo pude decirle a Alfredito lo siguiente: “me acusas que no soy chiclayano y es verdad. Yo no nací aquí, pero mi madre sí. Mi esposa también. Mis cinco hijos son chiclayanos. Cinco de mis siete nietos también. ¿De donde soy? De Chiclayo”, le dije. “Ésa es una de mis contribuciones a la ciudad y tú Alfredo, ¿con cuánto has contribuido?”. En ese tiempo mi querido amigo, no tenía hijos, hoy ya, y no supo que responderme. Por eso y mirando hacia atrás, me vuelvo a decir a mí mismo, CÓMO NO AMARTE CHICLAYO. Gran parte de mi adolescencia y juventud la viví en la casa de ms abuelos maternos, ubicada en el Parque Obrero. Yo disfruté jugando futbol (en esos años no se le decía como hoy “fulbito”) en uno de los cuadros de los jardines del parque y por la edad que tenía, me parecía una cancha enorme. Los arcos lo formaban 4 ficus gigantes, que extrañamente estaban cerca uno del otro, en cada extremo de la cancha. Nunca necesitamos poner piedras para delimitar las porterías. Con los años, pasamos los muchachos del Parque Obrero, a utilizar todo lo largo del mismo, para jugar nuestros partidos. Teníamos un poste en toda la mitad, con el que muchas veces nos chocamos. Y aún hoy recuerdo cuando venía la policía – “tombos” les decíamos- en sus bicicletas para corrernos. No había casi patrulleros, pero estaba prohibido tomar las pistas, o en nuestro caso el parque para jugar pelota. Mi abuelo, don Teodomiro Merino Vega, era un hombre muy respetado. Fue en los años 60, Concejal de la Municipalidad Provincial de Chiclayo. Él tenía bajo su custodia la llave que controlaba el grifo de agua ubicado en uno de los cuadros del parque. Llegada la época de carnavales, era un ritual que uno de los Merino (en realidad mi hermano Coco o yo) le sustrajéramos la llave, para abrir el grifo e inundar el cuadro. Cómo renegaba mi abuelo, cuando a la mañana siguiente de la travesura, veía que el agua llegaba a la pista y casi a la vereda de la casa. No podía entender que pasaba, porque la llave siempre estaba en el lugar donde él la había dejado. Yo formé parte de esos muchachos que en el segundo semestre de cada año, esperábamos el cine al aíre libre, que auspiciaba la municipalidad y que tenía a la pared de mi casa como pantalla de cine. Eran los sábados alrededor de las 6 de la tarde que empezaban las “seriales”. Daban tres capítulos por jornada y casi siempre quedamos con el suspenso de si el “joven” iba a poder derrotar a los “pieles rojas”. Cuántos amores nacieron al amparo de esas “seriales”. La nuestra es una ciudad de mujeres hermosas y hombres guapos, que por aquellos tiempos sabían defender su territorio y no permitían que extraños rondaran sus calles. Cuántas broncas por parejas o colectivas, vi en el parque. Recuerdo una noche cuando Oscar “el negro” Canevaro, se “mechó” con los hermanos Aguilar, que eran cinco. El Negro podía con ellos hasta que la hermana de los Aguilar, con la tranca de la puerta de su casa, le pegó en la cabeza y lo soñó. Minutos después llegaron los muchachos del barrio de Cascarita, que es la cuadra de Leoncio Prado entre 7 de Enero y Sáenz Peña, a defender al amigo caído y los hermanos tuvieron que retirarse rápidamente. Cuento estos detalles, para evidenciar el desarrollo de mi vida en esta ciudad, a la que fui conociendo caminando sus calles, obedeciendo a mi abuelo, en ir a comprar el pan a las 5 de la mañana a la panadería de don Manuel Arrascue, en la cuadra 12 de Sáenz Peña, para luego venderlos en la bodega de la familia, o a las 4 de la tarde, cuando salían los bizcochos de canela, que eran sencillamente extraordinarios y mi hermano y yo peleábamos para ir a recogerlos, para poder comer parte del “vendaje”, que era como le decía a la bonificación por la cantidad comprada y que resultaba ser la utilidad de la tienda familiar. Yo soy de aquellos chiclayanos, que vivió la época de las carretas. Sí de ésas, donde se llevaban las pipas que contenían agua potable para las casas. Era de la década de los 50. La luz eléctrica llegaba a partir de las 6 de la tarde. Casi no había refrigeradoras en los hogares y para poder tomar agua helada, se recurría a las piedras para destilarla. Qué sabor. Qué frialdad. Eran los años, en que en casi todos los hogares se comía 4 veces al día. El desayuno, con la leche de vaca infaltable, el almuerzo con sopa, segundo (no se comía mucho pollo) y como remate el concolón, porque lo del almuerzo no se repetía en la noche. Luego a las 4 o 5 de la tarde, el lonche: leche y bizcochos para los chicos y café para los mayores. Y por lo menos en mi casa, a las 7 de la noche, la cena. Y contradiciendo a muchas teorías, los frejoles eran compañeros de esos platos. Eran los años revestidos de la confianza mutua. Cuántas veces fui testigo de la llegada de compadres de mi abuelo a la hora de almuerzo que era todo un ritual en mi casa del Parque Obrero, que llegaban a saludarlo y que de inmediato recibían la invitación para compartir los alimentos. Esa generosidad de Don Merino, fue una característica que él tuvo y que a muchos de sus descendientes nos sirvió de ejemplar estímulo. Esa confianza que se daba hasta en detalles, que las generaciones actuales, no podrían creer. Casi en todas las casas había el famoso y hoy desaparecido corral. Se criaban los animales domésticos, patos, gallinas, pavos, etc. Yo recuerdo al señor que vendía la alfalfa, que cada mañana dejaba la cuartilla en la puerta de la casa y pasaba a cobrar el sábado. Sin ningún pero, es decir que se reclamase, que no era una cuartilla, o que no dejó la alfalfa un día. Yo vi la satisfacción de mi abuelo cuando se inauguró el Mercado Modelo. En esos años, los primeros de la década de los 60, el mercado no solo era impresionante por su concepción, que empequeñecía al viejo Central, sino que además por su iluminación, posibilitaba a que las parejas de enamorados pasearan por sus inmediaciones, sin correr ningún riesgo. Cuando recuerdo esos hechos vividos en mis años mozos, me viene a la mente aquella vieja expresión: “Todo tiempo pasado fue mejor”. Sin embargo me digo: “bueno, la vida continúa y el amor que Chiclayo fue generando en mí, cada vez es mayor”. Y entonces vuelvo a decirme: CÓMO NO AMARTE CHICLAYO, si tú me diste todo lo que un hombre puede desear en la vida. Una madre, que fue también padre para sus tres hijos, al enviudar tan joven. Una esposa, como Noemí, que no solo ha sido durante tantos años, no solo mi esposa, sino mi amiga, mi consejera y una exigente evaluadora de mi actuación laboral. CÓMO NO AMARTE CHICLAYO, si mis cinco hijos nacieron en tu suelo, crecieron y se hicieron adultos, respetándote, amándote, sintiendo el orgullo de poder decir: ”Soy Chiclayano”. Y no menciono a mis nietos, porque ellos están desarrollando su chiclayanidad. Por eso hoy, que veo tus calles destrozadas en muchas partes, que veo a mis convecinos renegando por la falta de agua, por los desagües que se rompen y crean aniegos, por los negocios perjudicados, por las enfermedades que ya afectan a muchos vecinos, porque al parecer, a nadie le interesa que una calle se pavimenta hoy y se vuelva a romper mañana, tengo que decir, CÓMO ME DUELES CHICLAYO. Vivimos ya un año electoral. Vamos a tener varias opciones para escoger a quien deba dirigir los destinos de Chiclayo, en los próximos cuatro años. Hagamos uso de nuestro derecho, con responsabilidad, pensando en el presente y en el futuro inmediato. Que no nos ciegue el espejismo de obras hechas el último año, sin planificación ni respaldo presupuestal efectivo. No nos dejemos engañar con ofertas utópicas, que van a proliferar en las próximas horas. Chiclayo necesita de nosotros, hoy más que nunca. No lo sigamos defraudando y digamos, por el amor a Dios, a una sola voz “CÓMO NO AMARTE CHICLAYO”

lunes, 12 de mayo de 2014

MI AMIGO ANGEL NAVARRO CARLOS

Nos conocimos allá por 1967. Yo llegaba a “Pregón Deportivo”, el programa que fundó Juan Rafael Sorogastúa, con solo 19 años de edad y me encontré con gente mayor como Jorge Raffo Niquén, Antonio Cabrejos Fernández y el mismo “flaco” Sorogastúa. Ángel, era menor que ellos y del saque, congeniamos. Me acuerdo que él hacía los comerciales y el día en que llegué al estadio para participar en la transmisión de un partido, entre el José Pardo de Tumán y el Cultural Pucalá, me dijo: “tranquilo, no te desesperes y hazle caso a Antonio”. Eso porque me mandaron a nivel de campo a apoyar a Cabrejos Fernández y querían evaluarme para ver si daba la talla. Fueron muchas las jornadas que compartí con Ángel. En un inicio y con la gente de Pregón, en el local de Radio Lambayeque, que quedaba en la Av. Balta, casi en la esquina con la calle Francisco Cabrera. Era un local pequeño, antiguo, pero que tenía su auditorio. La radio pertenecía a la cadena nacional de un señor Cavero, que era dueño de Radio Victoria en Lima, donde triunfaba un chiclayano de nota, Juan Ramírez Lazo. Allí nos veíamos todos los días a las 7 de la noche. Los sábados y domingos había transmisiones a las que me fui acostumbrando. Ya no hacía informaciones a nivel de campo, sino desde la cabina y siempre al lado de Ángel. Con Pregón, cubrimos la campaña de Juan Aurich en el inolvidable 1968. Transmitimos desde diferentes lugares del país y estuvimos en el desempate final en Lima, cuando Cristal nos ganó 2 a 1 y se obtuvo el sub campeonato, que le permitió al Ciclón del Norte ser el primer equipo provinciano que participó en la Copa Libertadores de América. Ese partido que se jugó a estadio lleno, había conmocionado a la ciudad. El “flaco” nos dijo: “tenemos que transmitirlo”. Fue un día miércoles y yo lo veía difícil, pues todos trabajábamos. Juan Rafael, Jorge y Ángel, en el Banco Popular, Antonio en sus actividades comerciales y yo en la IPC, que luego sería Petro Perú. No sé cómo lo hizo, pero lo cierto es que, a las 3 de la tarde, con Juan Rafael a la cabeza, subimos los 4 a un avión que se fletó especialmente para la ocasión. Parecía mentira y allí estábamos llegando, una hora y media después a Lima. Me acuerdo que el partido era a las 9 de la noche y que terminando, debíamos ir al aeropuerto, pues el avión nos esperaba para regresarnos a Chiclayo. Yo pensé que íbamos a comer en uno de los restaurantes del estadio, pero Jorge Raffo, que era de buen diente dijo: “compadre hoy es un día histórico para Chiclayo, hay que disfrutarlo. Vamos a comer a un buen lugar, tenemos tiempo”. Ángel y yo nos miramos y asentimos. No era la primera vez que viajábamos en avión, que por entonces era un lujo, a transmitir partidos. Lo hicimos en un fin de semana para ir a Talara, a narrar y comentar el partido de San Lorenzo de Almagro que era el campeón chiclayano, contra el Sport Chorrillos, campeón talareño. Transmitimos arriba del alero de la tribuna de occidente del estadio Campeonísimo. La cancha era de tierra y el griterío infernal de la gente, hacía que la tribuna se moviera y los papeles con los comerciales, que Ángel debía leer, se le enredaban. Yo le dije: “compadre, ¿tienes miedo? ... y él me dijo: “no, lo que pasa es que hay mucho viento y no puedo sujetar bien los papeles”. En 1969, se jugó la eliminatoria – así se decía en ese tiempo, hoy dicen clasificatoria - para el Mundial de México. Al Perú le tocó enfrentar a Bolivia y a Argentina. La televisión era en blanco y negro y se transmitía en diferido. A Sorogastúa se le ocurrió que debíamos ir a Lima, para que con voces chiclayanas, se informara de los dos partidos que debía jugar el Perú. Primero fue Bolivia y transmitimos desde una cabina sin problemas. Fue la tarde en que el General Juan Velasco Alvarado, dio la salida de honor y ante el aplauso del público que llenaba el Nacional, se decidió a dar la vuelta olímpica. Estaba uniformado y comenzó por occidente y sur, con la gorra en la mano y arengando. Ángel y yo estábamos asombrados. No había pifias. De las tribunas bajaba un grito unánime: “Chino, chino, Perú, Perú”. Finalmente ganamos. La siguiente vez fue con Argentina. En Chiclayo, la gran mayoría de hinchas, esperaba la transmisión de Pregón. Pero, surgió un inconveniente, no había cabinas y la única solución era que nos colocaran el punto del teléfono en el baño de la tribuna de occidente. Aceptamos y allá fuimos. Fue el día en que Chumpitaz hizo un pase de 40 metros, Perico León bajó la pelota, como quien recoge una flor y entrando al área le metió un taponazo que el arquero argentino Cejas, no pudo detener. Golazo. Lo gritamos todos. El flaco Sorogastúa, soltó el teléfono. Raffo, no lo quería recibir. A Ángel se le cayeron todos los papeles Yo saltaba gritando hasta desgañitarme el golazo y me imagino que en Chiclayo, durante algunos minutos, nadie hizo caso a la transmisión, por los gritos de alegría que se había generado. Ese día vivimos una anécdota inolvidable: Al terminar el primer tiempo, Ángel tenía que leer los comerciales. Su “mesa” era un urinario. Los otros dos que había, los teníamos copados Juan Rafael, Jorge y yo. De pronto, un tipo, elegantemente vestido, apareció en escena. Nos miró sorprendido. Yo lo vi y me dije: “lo conozco, pero ¿dónde lo he visto?” y con Ángel, lo quedamos mirando y él nos pidió disculpas. Pasó a un reservado y solo cuando se fue, supe quién era. Ramón “Palito” Ortega. Era una estrella de la música sudamericana y gran hincha del fútbol. Nos quedamos con las ganas de pedirle un autógrafo. Luego del Mundial, Ángel se separó de Juan Rafael y decidió crear Ovación. Él, o los motivos de la separación, nunca los supe. No hubo un distanciamiento conflictivo. Cada quien siguió su camino y yo decidí ir con Ángel. Fuimos a Radio Star que quedaba en la calle Amazonas frente al Coliseo. El dueño era Carlos Romero Carretero. Se hizo historia en esa radio, donde también estuvo Pregón Deportivo, con Alberto Sorogastúa, el hermano del flaco, que era actor de teatro y trabajó con Oscar Artacho, un argentino que llegó a Lima como futbolista y terminó creando Pregón Deportivo en Lima. Carlos Romero, apoyó decididamente a Ovación. Con su hijo Carlitos Alberto, ya fallecido, viajamos a Piura, Sullana, Trujillo, siguiendo al Aurich. Ángel siempre lo fastidiaba como “lomo a lo pobre”. Fue una anécdota que se originó en un viaje a Trujillo. Carlitos nos llevó en su camioneta. Éramos como siete. Su papá le había dado el dinero para el combustible y el almuerzo. Cuando llegamos, eran como las once de la mañana y el partido era a las tres de la tarde. Carlitos me dijo: “vamos al mercado a almorzar”. Yo, que reconozco soy un poco difícil en esos temas, le dije: ¿“Estás loco? Vamos a un restaurante que conozco. No es caro”. Y fuimos. Al pedir, le dije al mozo: “¿hay lomo a lo pobre?” y me dijo que sí. “Que sean siete lomos a lo pobre” dijo Carlos Alberto, pensado que era un plato barato. Ángel y yo nos miramos y sonreímos. No le dijimos nada. Cuando empezaron a llegar los platos, Carlos Alberto dijo: “¡Asu! ¿Así comen los pobres en Trujillo? Y cuando llegó la cuenta, casi se desmaya. No lo podía creer y dijo: “ustedes verán cómo se regresan, porque estos lomos se han llevado toda la plata de la gasolina y voy a tener que regresar haciendo colectivo para llegar a Chiclayo”. Una vez fuimos a Cusco a transmitir un Aurich- Cienciano. Viajamos junto con Lucho Campos Colchón, otra gran figura del periodismo deportivo, que ya había estado allí. Llegamos a media mañana y antes de las doce, ya estábamos comiendo un lomo a lo pobre, que era por supuesto más espectacular que el de Trujillo. Hora y media después, fuimos al estadio para saber dónde estaban nuestros lugares de transmisión. Y, un colega cusqueño, nos invitó a comer choclos con queso, asentándolos con cerveza helada. Esa noche me sentí morir. Teníamos que hacer un informe a Chiclayo y salimos del hotel, que estaba cerca a la Plaza de Armas. No llegué. En una de las columnas de los portales dejé el recuerdo de todo lo que había ingerido. Me llevaron al hotel y allí me depositaron, mientras ellos se fueron a conocer la ciudad de noche. En otra oportunidad, fuimos a transmitir dos partidos en Lima. El Aurich jugaba con Alianza Lima en Matute y Boca de Ferreñafe con un rival, por la Copa Perú en el Estadio Nacional. Estábamos a tiempo, porque primero jugaban los profesionales. Le dije entonces a Ángel: “compadre, vamos caminando hasta el Nacional. Tenemos tiempo”. Ángel tenía un caminar pausado y me aceptó. Cada uno llevaba un maletín con los equipos que usábamos en la transmisión. Cuando de pronto, se escucharon fuertes gritos. Volteamos a mirar y asombrados, vimos una turba numerosa que corría hacia nosotros. Estaban a dos cuadras, pero se podía ver que estaba arrasando con todo. Nos miramos y ambos dijimos “Corre”. Llegamos al zanjón, jadeantes, asustados, pero sin ningún rasguño y con los maletines en las manos. Cuántas anécdotas compartí con Ángel. Le decían “Zorro”, yo nunca lo llamé así y tampoco nunca le pregunté por qué le pusieron ese apelativo. Estoy terminando el artículo y me acuerdo de una noche que reemplazamos a Juan Rafael en la televisión. Era aniversario de la tragedia del Aurich y por aquel tiempo, siempre se hacía un homenaje en la ciudad. Los dos compartíamos un banco en el set y Ángel empezó a recordar el momento trágico, cuando explicaba el choque del ómnibus, se quedo en blanco. Dijo: “y entonces apareció un……” yo me di cuenta, pero tampoco me salía la palabra y dije “un tranvía”. Él lo repitió y luego de un momento y riéndose dijo “perdón fue un tren”. El pasado miércoles 30 de abril, viajaba junto a mi esposa a Cajamarca, tenía un compromiso que me llevaría a estar tres días en esa ciudad. A las once de la noche, aproximadamente, me llamó mi compadre Raúl Sánchez para darme la noticia. Parecía mentira, pero era realidad. Descansa en paz Angelito. Ahora estarás con el Flaco, con el Pelao, con el Gallito Vélez, con Alejandro González, con Hisango. Y si hay partidos de fútbol, con seguridad que te vas a apuntar para narrarlos. Gracias por el tiempo que compartiste conmigo. Gracias por haberme permitido adquirir experiencia en el periodismo deportivo. Ten la seguridad que siempre diré con orgullo: “MI AMIGO ÁNGEL NAVARRO CARLOS”

domingo, 4 de mayo de 2014

DESAYUNANDO CON “EL CHINGUEL” “Así me dicen en los pueblos jóvenes, donde vengo trabajando desde hace mucho tiempo”, fue lo primero que me dijo David Cornejo Chinguel (DCCh), luego que se sentara a compartir un desayuno conmigo el pasado martes. Mi amigo, Alfredo Montenegro Bermeo, me había llamado un par de días antes, para invitarme a desayunar. Le agradecí, nos pusimos de acuerdo en la fecha. Luego de mi aceptación, me dijo: “Fernando también he invitado a DCCh, me gustaría que se conozcan”. Le respondí entonces, que de mi parte no había problema, “pero no me vayas a dejar colgado, como ya lo hiciste antes”, agregué. Alfredo me aseguró diciendo: “David me ha pedido ésta reunión, pues quiere que conozcas algo de lo que está haciendo para llegar a ser alcalde de Chiclayo”. Y, efectivamente, llegó. Inicialmente, estuvo también el Presidente Humberto Acuña, a quien había entrevistado en mi programa periodístico “ASÍ SOMOS”. Su presencia, sin duda, ayudó a romper el hielo, pues luego de sentarnos, fui claro con DCCh: “una las acciones que me desagradó de ti, fue tu salida del humanismo, luego de asegurar que no participarías en política, sino lo hacías con ellos. Pensé que eras una persona acomodaticia y en mi concepto, eso te devaluaba para ser alcalde de Chiclayo”. Entonces, DCCh comenzó a dar sus puntos de vista sobre su salida: “Yo venía criticando duramente la actuación del Alcalde Torres, por los evidentes actos irregulares que se están cometiendo en la Municipalidad y entonces, aparece Yehude ofreciéndole su apoyo”. Sin duda, eso había pasado. Quién sabe, alguien que está fuera del entorno, podría pensar que el gesto de Yehude era para ayudar sin intereses, pero a DCCh, eso le supo a “chicharrón de sebo”. “Luego vino lo de Roger Custodio en EPSEL, que me pareció gravísimo, pues el nivel de corrupción en esa empresa es realmente alto. Yehude no accedió a mi pedido de separar a Custodio, entonces yo dije: hasta aquí nomás”. También es verdad, aunque la actuación que ha venido cumpliendo el monsefuano es destacable, pues al lado de Jorge Pizarro se han convertido en dos rocas en los zapatos de los otros directores y del propio Torres González. Y, entonces, me contó de su acercamiento con César Acuña: “Nos conocimos en el Congreso de la República y yo fui el principal apoyo que él tuvo para que su Universidad empezara a funcionar. Yo esperaba por lo menos unas palabras de agradecimiento, pero nunca las hubo y eso me dolió”. El resentimiento duro muchos años, hasta que, con seguridad, alguien le informó al presidente de APP, la labor que estaba realizando DCCh y que había renunciado al PHP.”Contáctelo”, habría sido la orden de Acuña. Cornejo encontró entonces, un nuevo camino para concretar su sueño y además para lavar la afrenta que le habían hecho en el siglo pasado. Se dice que, inicialmente, Humberto Acuña se resistió a esa idea, pero pronto tomó el control de la situación y se puso a trabajar. Hubo entonces decepciones, jaladas de los cabellos, murmullos rabiosos, pero la disposición ya estaba dada. David Cornejo sería el candidato y por parte de APP, no habría retroceso. DCCh, es conciente que hay gente entre los apepistas que no lo quieren. Se refirió en buena forma a Raúl Valencia, a quien en algún momento, lo había responsabilizado de la fuerte campaña en su contra, que tuvo su punto máximo, cuando Rosita Chambergo publicó en e Semanario Expresión, un reportaje sobre el abastecimiento irregular de agua que recibía la universidad, de la que es promotor. Su respuesta fue violenta y por eso yo pregunté: OTRO PATAN EN LA ALCALDÍA…YA NO POR FAVOR. El me respondió: “yo no soy un patán. No es así mi comportamiento. Pero ese día estaba enojado porque se atacaba a la universidad que yo creé y que la siento como a un hijo”. Está convencido que en el Ministerio Público se aclarará todo y que no va a llegar el asunto al Poder Judicial. Y, entonces, empezó a hacerme conocer su enfoque sobre Chiclayo. Al cabo de dos horas de conversación, me di cuenta que es conciente de la realidad de nuestra ciudad y de la provincia. Sin duda, se está preparando a fondo. “Yo tengo mi vida organizada. No marco tarjetas, no tengo horarios, no recibo ordenes de nadie. Así que me puedo dedicar a Chiclayo y por supuesto a los chiclayanos, a tiempo completo”. Me dio a conocer las 4 líneas maestras con las que piensa trabajar y de las que está seguro, logrará el desarrollo y bienestar de la ciudad, distritos y chiclayanos. “Hay que ver el tema del tránsito. Mi plan contempla la construcción de pasos a desnivel y la creación de nuevos anillos viales. Los primeros estarán sobre las intersecciones de las avenidas José L. Ortiz y Salaverry y sobre Chinchaysuyo con Fitzcarral. No puedo ir con el chatarreo de los 25 mil taxis que circulan en la ciudad, pero fomentaremos la creación de empresas para el transporte masivo”. No esperaba yo que me dijera todos los puntos que desarrollaría en el tema transportes, pero sin duda, si lograra concretar estos objetivos, se habrá dado un paso muy importante para el desarrollo de la ciudad. “Voy a fomentar los mercados zonales. No estoy de acuerdo con el planteamiento de Alberto Ortiz Prieto, de tomar el Coliseo Cerrado y convertirlo en un anexo del Modelo. Los mercados zonales bien construidos y abastecidos correctamente, serán la solución al problema de la comercialización de productos. Eso lo han entendido los supermercados, que han empezado a acercarse a los vecinos para atenderlos”. Pero fue más allá cuando le pregunté sobre los vendedores ambulantes desalojados: “yo le exigiría a la SUNAT que cumpla su trabajo. Allí se venden cosas sin facturas, sin boletas, cosas de contrabando. Queremos corregir este problema. Comencemos a detener a los abastecedores. Ellos son los verdaderos responsables”. DCCh, está convencido que en la actual gestión, la corrupción ha campeado: “Es increíble que, funcionarios de tres mil soles mensuales, anden en carro nuevo, tengan propiedades inmuebles, se vayan de vacaciones a lugares privilegiados. Nosotros vamos luchar implacablemente contra esta lacra, que sin duda, se aprovecha por la falta de control y autoridad del alcalde. El SATCH es un desastre. Han puesto a gente sin conocimiento y experiencia a dirigirlo y que quedan en manos de algunos funcionarios sinvergüenzas, que manipulan los controles a su antojo”. Tampoco escatimó palabras para referirse a EPSEL: “Por favor, hace rato que la empresa del agua hace agua. El nivel de incapacidad y de corrupción es impresionante. En lugar de avanzar en el servicio al que están obligados, se ha retrocedido. No entiendo porqué la fiscalía demora tanto en hacer las denuncias respectivas, o porqué la Contraloría no interviene con mayor energía”. Esas preguntas sin duda las hacen mucha gente, que hasta ahora no encuentran respuesta. DCCh no “se hace bolas” en condenar a Torres González: “yo estoy convencido que debe estar preso. Este hombre nos ha hecho mucho daño y estoy convencido que cuando caiga, van a caer varios con él. Y no solo del municipio”. Le dije entonces que, con él en el municipio, podría haber una “cacería de brujas”, tal como me pasó, cuando el hoy auto titulado “patán municipal”, asumió la alcaldía. “Te puedo asegurar que no será así. No lo voy a perseguir, pero sí, voy a ser muy exigente con la oficina de auditoría interna, con la Contraloría, con el Ministerio Público y también con el Poder Judicial, para que estas atrocidades que se han hecho en la Municipalidad, no queden impunes”. Cornejo es conciente que para ganar las elecciones, tiene que cambiar la chapa con la que mucha gente se refiere a él: “Come agua”. Y, entonces, con los contactos que consiguió para que apoyen a su universidad, ha comenzado la planificación de actividades, como: la reconstrucción de parques, el enrejamiento de centros deportivos, la tención con agua potable a sectores marginales. “A mediados de Mayo, van a llegar 20 personas que traerán el apoyo económico que nos permitan hacer esas obras y habrán muchas más” aseguró. Pensé: “ojalá Torres no te ponga obstáculos”. DCCh ha aceptado a Guillermo Segura, como primer regidor, aunque a él le hubiera gustado que hubiese sido Raúl Valencia. “Es un tipo de primera” me dijo. Me preguntó mi opinión y le dije: “Segura es un termocéfalo. Él ha trabajado para ser considerado candidato a la alcaldía, pero la orden de su líder y mentor, lo ha obligado a comerse el sapo. Para mí, tu y él son como el agua y el aceite”. Me respondió: “espero que te equivoques”. Si ganan, yo también espero estar equivocado, por el bien de Chiclayo. Esa tarde del martes, tomé un taxi para ir de mi casa al centro. El chofer me reconoció y me buscó la conversación sobre los candidatos. Le dije que, las últimas encuestas dan a Ortiz Prieto, Cornejo Chinguel y Marco Gasco, con mayores posibilidades, y entonces me dijo: “ese Chinguel, quiere ser alcalde. Increíble. A ese hombre le gusta hacer préstamos y no pagarlos. Yo conozco a un señor Lecca, que se murió sin recobrar su dinero”. Me pregunté: “será cierto o éstos son los sicosociales que tumbaron a muchos candidatos, contra los que también tendrá que luchar, el hoy, militante apepista. Pensando con mala leche: “¿Será posible que esos “runrunes callejeros” salgan del local de la Av. Bolognesi?” Bueno, el tiempo lo dirá, mientras tanto estaré DESAYUNANDO CON EL CHINGUEL.